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Un Boca renovado se presentó en el Monumental con otro técnico, otro plantel y otra propuesta en un cruce con aroma a cita postergada para los hinchas Millonarios desde aquel fatídico 24 de noviembre de los piedrazos al micro Xeneize que concluyeron con la mudanza de la final al Santiago Bernabéu. Pese a la revolución que en nueve meses impulsó Gustavo Alfaro, el desenlace fue idéntico: el River de Marcelo Gallardo volvió a celebrar frente al rival de toda su vida.

River viajará a La Bombonera con una ventaja considerable para darle la cuarta estocada internacional del lustro a su acérrimo rival y se encamina rumbo a su tercera final de Copa Libertadores en los últimos cinco años. Núñez fue una fiesta.

La cronología del Superclásico

Alineaciones: Sin sorpresas

Pese a las especulaciones y los rumores en las horas previas al duelo, ambos entrenadores mantuvieron su lógica táctica. Alfaro apostó por su sólido 4-1-4-1 y Gallardo, sin recurrir a un enésimo truco de su galera, imprimió su habitual 4-1-3-2. En definitiva, fue el segundo capítulo de un duelo de estilos que tuvo su prólogo en el empate sin goles por la quinta fecha de la Superliga: la férrea defensa Xeneize frente a la agresividad Millonaria.

Sin mayores incógnitas, las pocas dudas en torno a los protagonistas se disiparon una hora antes del partido. Gallardo eligió a Javier Pinola, por su experiencia y sus virtudes en la conducción, por encima de Paulo Díaz. En la línea de tres mediocampistas por delante de Enzo Pérez, enrocó las piezas con Nacho Fernández por izquierda y Nicolás de la Cruz por derecha.

Con Eduardo Salvio aún tocado, Alfaro se inclinó por Franco Soldano para ocupar la posición de ocho y ubicó a Bebelo Reynoso como mediocampista por izquierda. La intención del Profesor era idéntica a la de su primera visita al Antonio Vespucio Liberti: replegarse para cortar las líneas de pase que River pudiera encontrar, abroquelarse contra su propia área y recuperar en campo propio con la misión de capitalizar los espacios libres de un adversario envalentonado.

Aún con la misma disposición, el semblante de Boca tendría un perfil más audaz. Alfaro sacó a Daniele De Rossi -quedó fuera del banco-, ubicó a Alexis Mac Allister como interior derecho y a Bebelo por la izquierda. Con dos lanzadores, las dagas a espaldas de la dupla de centrales riverplatense tendrían como objetivo a Wanchope Ábila, un salto de calidad con respecto al nóvel Jan Hurtado.

Alfaro, honesto y sincero, asumió una realidad: que Boca es inferior a este River. Hay dignidad en reconocer que el rival es superior e inteligencia para aplicar un plan de juego acorde. Su equipo, con apenas nueve meses de gestación, no está en condiciones de jugar de igual a igual, al palo por palo, frente a una de las mejores formaciones de la historia Millonaria, diseñadas por la mano de Gallardo durante los últimos cinco años. Desde esa certeza, Boca eligió no entregarse y emprender una resistencia que le funcionó hasta que Alfaro decidió traicionarse.

River vs Away team - Football tactics and formations
River 1-0 Boca: papeles incinerados (0′ – 7′)

No hay planificación que resista un penal a los dos minutos porque el fútbol es un deporte colectivo que un error individual puede arruinar en un santiamén. Pep Guardiola, uno de los mejores y más obsesivos entrenadores de la historia, mantiene una rutina inalterable: durante la semana previa a cada partido que afronta su equipo, se encierra en su búnker para estudiar al enemigo de turno hasta que descifra sus puntos débiles y la fórmula indicada para capitalizar sus falencias. Pero ni el magnífico Guardiola está exento de ver sus planes arruinados si uno de sus jugadores comete una infracción dentro de su propia área y le ofrenda al oponente una oportunidad de oro para adelantarse en el resultado. En caso de que su arquero no pueda obrar el milagro, víctima y verdugo inevitablemente tendrán que hacerle retoques a su libreto.

La comparación con Guardiola es apenas un recurso para ejemplificar el peso específico de un error que castigó al Boca de Alfaro. Iban apenas dos minutos cuando Gonzalo Montiel realizó un lateral que desencadenó una serie de fatalidades de Emmanuel Más. Para que un planteo como el de Alfaro sea exitoso, la concentración es una condición innegociable. Desconectarse es un pecado imperdonable.

El lanzamiento de Montiel viajó directamente hacia la puerta del área chica en busca de Santos Borré. El colombiano utilizó su cuerpo como escudo, recibió el envío, domó la pelota con un control orientado y se dio vuelta en el área frente a la pasividad del sanjuanino que, recuperado, alcanzó a desviar el remate del colombiano. El rebote le quedó en los pies a Nicolás de la Cruz, quien disparó al arco custodiado por un Esteban Andrada que atajó el remate pero no pudo contener la pelota. Borré reapareció para capturar el rebote corto de la Sabandija y Más, desesperado, le cruzó su pierna izquierda mientras Izquierdoz desbarataba la amenaza.

Raphael Claus, el árbitro del partido, no percibió la infracción y le dio continuidad al juego. La falta cometida por Más fue a los 2’37” y el brasileño recién recibió la notificación del VAR cuando la pelota se fue de la cancha a los 3’34”, 57 segundos después. Durante ese minuto de acción, toda una vida en el fútbol, Boca podría haber marcado su primer gol en una contra que nació con un pelotazo de Esteban Andrada y finalizó con un débil remate de Bebelo Reynoso. Advertido por los árbitros asistentes en el centro de control, Claus utilizó el VAR y sancionó correctamente la infracción de Más. Borré se cobró su propia venganza y marcó el 1-0.

El error de Más cambió la dinámica del partido: aunque durante el primer tiempo mantuvo -con matices- su propuesta inicial, la desventaja en el marcador y la necesidad de anotar un gol como visitante tendrían consecuencias inevitables durante su desarrollo. Boca no había estado nunca en desventaja durante el segundo semestre de la era Alfaro.

River 1-0 Boca: un partido parejo, cada quien con su libreto (7′ – 30′)

Ninguno de los dos había mostrado sus cartas todavía pero River ya ganaba. Cuando Boca reanudó el partido desde la mitad de la cancha, no solo se enfrentaba al mejor equipo de América: también combatía al peso propio de sus decepciones recientes y al impacto anímico del gol inesperado.

Pero Boca reaccionó sin prácticamente abandonar su propuesta. Aunque Más siguió caminando sobre el filo de la navaja -fue amonestado a los 10 minutos-, se afianzó con su bloque defensivo en campo propio y entorpeció el avance Millonario achicando espacios para colapsar los pasillos que Fernández, Palacios y De La Cruz aprovechan ante propuestas más audaces.

Sin la creatividad, la imaginación ni el talento de Juan Fernando Quintero, River mostraba los mismos inconvenientes que evidenció durante el semestre cuando es obligado a quebrar la resistencia con ataques posicionales. Incómodo, no conseguía horadar a una defensa inexpugnable construida a partir del esfuerzo colectivo y sostenida por la magnífica actuación de la zaga central. Carlos Izquierdoz, capitán y figura Xeneize de la noche, se lucía en cada cruce.

Boca saltaba la presión asfixiante de la maraña que encabeza Borré con un único blanco: Franco Soldano. La controvertida decisión de Alfaro, cuestionada hasta el hartazgo después del cruce en la Superliga y nuevamente juzgada tras la derrota copera, tiene una explicación: el nueve disfrazado de ocho se mostró como un jugador disciplinado en su sacrificio defensivo para matizar el impacto de las proyecciones de Milton Casco y como el faro ofensivo con el objetivo de sacar ventajas frente al lateral izquierdo Millonario gracias a su altura. No le quedaban demasiadas opciones a un Alfaro que sufrió la venta de Nahitán Nández después del cruce de octavos de final frente a Paranaense y que padeció la lesión de Salvio.

El plan funcionó a cuentagotas pero durante los 54 minutos de Soldano en la cancha, Boca lo buscó constantemente para evitar los riesgos de la presión alta que impedía una salida cómoda desde la retaguardia. River acechaba, sediento y paciente con el resultado en su favor. Ejemplo: a los 19 minutos, Marcone decidió jugar en corto un tiro libre. Emparejados, Suárez marcaba a López, Borré a Alexis y De la Cruz a Bebelo. Izquierdoz estaba solo a un costado como única opción en corto y Marcone le entregó la pelota. Automáticamente, River olió sangre: Borré se lanzó sobre Izquierdoz, Suárez avanzó sobre Marcone y Palacios tomó a Mac Allister. Izquierdoz, con la marca de Borré encima, se desprendió de la pelota con un pase en largo que De la Cruz capturó para activar instantáneamente la agresiva avanzada riverplatense que Marcone desbarató in extremis.

Soldano era la válvula de escape. Entre saques en largo de Andrada, tiro libres en defensa, laterales y pelotazos, Boca buscó en 20 oportunidades al ex Olympiacos. Soldano, quien batalló principalmente con Casco, Pinola y Enzo Pérez, solo pudo ganar cuatro duelos. La tarea encomendada por Alfaro suponía un sacrificio desmedido que resultó insostenible durante los noventa minutos. Soldano cumplió en el retroceso: a los 28 minutos cortó en defensa, tocó a Reynoso y avanzó sobre la derecha. Bebelo le entregó la pelota nuevamente y, recostado sobre el flanco, levantó la cabeza para buscar a un Wanchope perdido en su hábitat natural: el off-side.

Con el correr de los minutos, obligado por las circunstancias, Boca se animó a tomar mayores riesgos, incluso permitiéndose alguna pérdida que River no pudo capitalizar por su imprecisión. Si en la noche de su festival frente Racing fue infalible y aprovechó cada ventaja, frente al equipo de Alfaro mostró una versión errática a la que le costó dinamitar los espacios a campo abierto. El movimiento constante de Borré y Suárez matizó el rendimiento del trio Fernández-De la Cruz-Palacios. Enzo Pérez era el amo y señor del mediocampo: imán permanente para la pelota, cortaba cualquier aproximación Xeneize y dictaba los tiempos y los caminos de su River con compleja sencillez.

Errático también se mostró el duo encargado de la elaboración azul y oro. Bebelo Reynoso, también comprometido a impedir el avance de Montiel, pesó poco en el partido aunque participó de la acción de mayor peligro Xeneize. Alexis, el factor X del Boca de Alfaro, alternó buenas y malas pero fue una constante amenaza gracias a su despliegue y su talento. La confianza, por momentos excesiva, de Martínez Quarta en sus conducciones casi le cuesta caro a River: Mac Allister presionó, robó en la salida y eyectó un misil que Armani sacó al córner.

River 1-0 Boca: el reino de Enzo, la chance de Capaldo (30′ – 45′)

Desde su reinvención como volante central, Pérez es el jugador determinante del esquema de Gallardo. Cerebro, GPS y cartógrafo, resuelve con sencillez los escenarios más complejos, recupera cantidades industriales de pelotas por ubicación e intuición y a su agilidad mental le sumó roce para lanzarse a la batalla cuando sea necesario. Frente a Boca terminó dando una clase abierta del cinco moderno.

Enzo empezó a moverse con mayor con libertad entre la última línea. Se metía entre los centrales o se recostaba principalmente sobre la izquierda, entre Pinola y Casco, para dictar el destino de su equipo con la cancha de frente. Pérez daba el pase antes del pase, siempre en ventaja, eligiendo la mejor opción tras visualizar la progresión del ataque. Nacho Fernández y De la Cruz empezaron a encontrar espacios cerrándose y Pérez estuvo ahí para entregarles la pelota, redonda e impoluta. De su enésima recuperación y de la simpleza perniciosa de sus pases nació a los 41 minutos la chance que Borré gozó tras un centro de Montiel. Andrada, quien cerraría la noche convertido en héroe, le ahogó la celebración. Cuatro minutos más tarde, volvería a lucirse frente a un tiro libre cerrado de De la Cruz.

Entre una y otra chance, Boca tuvo la oportunidad de encauzar la serie con el bendito gol de visitante que prácticamente se convirtió en una obligación impostergable. La regla que el fútbol sudamericano importó desde Europa terminó causando el efecto contrario: ahora son los locales quienes toman mayores recaudos, en su cancha y ante su propio público, para evitar que le conviertan a domicilio.

Boca tuvo la chance que fue a buscar. Con el equipo replegado, Capaldo recuperó en tres cuartos de su propio campo, le cedió rápidamente la pelota a Reynoso y emprendió una corrida a campo traviesa mientras Bebelo acariciaba un pase con destino de gol que encontró a Wanchope mano a mano frente a Casco. Ábila, en su única acción determinante del partido, arrastró al lateral devenido en último hombre y, cuando ya era evidente que su físico maltrecho no le iba a permitir deshacerse de Casco, hizo una pausa para cambiar su orientación y servirle el gol a Capaldo. Probablemente cansado por el esfuerzo, con nervios por su primera noche verdaderamente importante, el pibe de las inferiores desperdició una chance inmejorable abajo del arco de un Armani que reaccionaba únicamente porque Armani está acostumbrado a los milagros.

River 1-0 Boca: cambio de piezas (45′ – 54′)

Los primeros nueve minutos del segundo tiempo fueron similares a los últimos quince de la primera etapa, aunque Gallardo hizo un retoque en el vestuario que liberó a uno de sus mejores jugadores: Nacho Fernández y De la Cruz cambiaron de posición. Nacho sobre la derecha es un jugador prácticamente imparable: zurdo, con la cancha de frente, le suma a su repertorio la posibilidad de recortar hacia el arco rival a pierna cambiada.

Martínez Quarta asumió mayor protagonismo en la conducción, alternando aciertos y errores. Mac Allister, la usina futbolística de Boca, estuvo impreciso al igual que todo el mediocampo Xeneize: falló en el manejo tras su propia recuperación frente a Martínez Quarta, ejecutó un tiro libre que impactó en el único hombre situado en la barrera y lanzó un centro a las nubes tras un lateral forzado por Soldano. Bebelo, en la misma sintonía, intentó sin éxito un segundo pelotazo en largo en busca de Wanchope.

River 1-0 Boca: el primer error de Alfaro (54′ – 70′)

Boca estaba en partido, aún pese al penal inicial y el 0-1 parcial, hasta que Alfaro decidió reemplazar a Soldano por Carlos Tevez. Como si fuera un anticipo de lo que sucedería más tarde, mientras el ex Unión emprendía su salida para dejarle su lugar al histórico ídolo Xeneize, Gallardo hablaba con Milton Casco a un costado de la cancha.

No entró mal Tevez, activo en la zona de gestación, pero con su ingreso Alfaro cedió intensidad en la mitad de la cancha. El Apache se ubicó por delante de Capaldo-Marcone y Mac Allister se desplazó hacia la derecha. Perdido, Alexis no pesó y tampoco retrocedió para ayudar a Weigandt. Casco, con espacios, se lució aún más en un partido perfecto del lateral izquierdo que, tras las dudas iniciales, se consolidó como una pieza clave en la estructura de Gallardo. Alfaro relegó el sacrificio colectivo, guardó el plan que constituye su identidad, y apostó por ir a buscar el gol de visitante como si el destino de la serie se decidiera ahí mismo en los próximos minutos.

En cambio, Boca no llegó más y se entregó a un River que lo vapuleó. En el fútbol moderno, menos aún frente a un equipo como River, es inadmisible que un jugador no esté apto para implicarse en tareas defensivas. Wanchope Ábila, flotando entre los centrales con un andar cansino y estéril, no inquietó jamás a los centrales ni al propio Enzo Pérez que se metía entre la zaga para dirigir la orquesta Millonaria. Con el ingreso de Tevez, Boca sumó a otro jugador incapaz de cumplir una función dual. Del otro lado, Santos Borré y Suárez seguían corriendo para incomodar al Xeneize.

River, siempre con los colmillos afilados, desató el vendaval: un centro envenenado de Montiel pegó en el palo derecho de Andrada y una carambola en defensa evitó milagrosamente el 2-0 tras un retroceso errático de Boca a la salida de un córner. Ya nadie perseguía a Casco y, con el ingreso de Scocco por Borré, Gallardo mejoró la calidad del ataque riverplatense.

El golpe de nocaut llegó a los 69 minutos. Boca estaba lanzado en ataque y con un par de toques, River dejó eliminados a cuatro jugadores por delante de la línea de la pelota. Montiel, con un pase clave desde el lateral, partió al Xeneize. Suárez y Nacho, Suárez y Nacho, construyeron un golazo que concluyó con Fernández empujando la pelota en el corazón del área frente al desconcierto generalizado de un Boca desconcertado.

River 2-0 Boca: al borde del nocaut (70′ – 90′)

Alfaro ya había decidido enterrar su plan cuando Salvio ingresó por Bebelo Reynoso a los 72 minutos. Alexis volvió a su posición inicial y durante cuatro minutos demostró que, en sociedad con Salvio y Tevez, podía lastimar a River. Pero Alfaro cometió un segundo error: reemplazó a Mac Allister con Mauro Zárate.

Andrada, ya con la capa de héroe, evitó el tercero en un mano a mano frente a Suárez. Scocco podría haber sentenciado al Boca de Alfaro con un cabezazo a los 77′ tras otro centro en solitario de Casco. El Xeneize había pasado de ofrecer una versión férrea que proponía reducir a su mínima expresión las virtudes de River a plantar cuatro delanteros en un Monumental preparado para sepultar a su histórico rival. Partido como si no hubiera mañana, como si no faltara la revancha en La Bombonera.

River no sentenció la serie y su clasificación a la final por su propia impericia. Izquierdoz y López sostenían a un equipo golpeado que veía como los delanteros Millonarios recibían adentro del área de Andrada. En ataque, apenas las remontadas en solitario de Zárate representaban alguna ilusión Xeneize.

Claus terminó siendo protagonista: no expulsó a Lisandro López por una falta a Scocco, amonestó a Pinola en una jugada que podría haber sido para roja y, a instancias del VAR, corrigió su amonestación inicial por una falta de Capaldo, una decisión que no cambia el futuro de la serie porque el joven mediocampista de Boca había recibido una amarilla que provocó su suspensión para la vuelta.

Después de un buen primer tiempo en una noche mal parida, el 2-0 final terminó siendo una buena noticia para un Xeneize que, aunque todavía con vida, volvió a sucumbir ante el mejor equipo de América. Si Boca quiere sacarse de encima el estigma moderno que significa el River de Gallardo, tendrá que obrar el milagro en La Bombonera.

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  1. Grillo

    03/10/2019 at 08:23

    Matias: cuando sea grande quiero escribir como vos. Cordialmente

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Fútbol

Maradona en La Plata: el abrupto final de un ciclo intenso y emotivo

El oficialismo no se presentó a elecciones en Gimnasia y Diego pegó el portazo.

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Si Gimnasia había construido una efímera esperanza deportiva e institucional, la renuncia de Diego Armando Maradona sepultó en un suspiro la ilusión de un club concursado y en descenso. El reloj marcó las doce cuando el aún presidente Gabriel Pellegrino anunció la desvinculación del astro convertido en entrenador. El anticipado desenlace de la revolución maradoniana devuelve a un Lobo en ruinas a su cruel realidad.

El paraíso duró apenas tres meses, marcados a fuego en el pueblo Tripero que se movilizará este miércoles 20 de noviembre a las 18.30 hacia la sede social para entregar un petitorio convocando a la unidad política bajo una innegociable consigna: “Si a Diego Maradona”.

El club, sus fanáticos y sus jugadores, son la víctima de los desmanejos dirigenciales de un presidente en retirada que reconoció su propio fracaso al no presentar una lista oficialista para las elecciones del sábado 23. Un día después, el domingo 24, Gimnasia recibirá a Arsenal en el primero de una serie de tres duelos trascendentales para definir su permanencia en la Superliga. Salvo un milagro, Maradona no estará en el banco de suplentes del Lobo.

Los entretelones del adiós

La política en Gimnasia se transformó en un eterno retorno: es la segunda elección consecutiva en la que el oficialismo admite su fracaso y no se presenta en busca de su reelección. Gabriel Pellegrino repetirá la historia de Daniel Onofri en 2016, aunque con un panorama aún más desolador. Si la herencia había sido pesada, Pellegrino profundizó la crisis.

En lo deportivo, recibió a un Lobo en Copa Sudamericana y devuelve a un equipo hundido en el fondo de la tabla en busca de una utopía para mantenerse en la máxima categoría del fútbol argentino. Fueron seis entrenadores en tres años, amén de los tres interinatos de la sociedad Mariano Messera-Leandro Martini que dirigirán el domingo ante Arsenal: Gustavo Alfaro, Mariano Soso, Facundo Sava, Hernán Darío Ortiz, Pedro Troglio y Diego Armando Maradona.

Alfaro, quien había asumido bajo la presidencia de Onofri tras el despido de Pedro Troglio y sufrió la transición, disparó una vez alejado de la institución: “Me tocó una coyuntura compleja, con un final político, con un presidente que terminaba su mandato y no se presentaba y un presidente nuevo que llegaba y no tenía la formación de dirigente de fútbol. La convocatoria de acreedores también trajo problemas”.

“En todos los lugares aspiro a lo mismo, estar arriba y poder pelear por Copas Internacionales. El proyecto es de los dirigentes y eso sentí que no lo tuve en Gimnasia. Entiendo, porque era gente nueva y no era del fútbol. Me enteré que hablaron con un entrenador y le dijeron que no estaban de acuerdo con como yo jugaba. Este entrenador le dijo que tenían que agradecer de tener un técnico como Alfaro que les iba a dar puntos que sino padecerían”, agregó el actual entrenador de Boca Juniors.

Aquel flamante presidente, alejado del mundo del fútbol, era Pellegrino. Una de sus primeras decisiones fue contratar a Roberto Depietri como Secretario Técnico del Fútbol Profesional. El ex jugador del Mens Sana, protagonista de 35 encuentros y autor de 11 goles con su camiseta, llegó en abril de 2017 y acordó su salida un año después. “Creo que fallamos en implementarlo tan rápido, pero también Roberto tuvo sus fallas”, analizó Pellegrino sobre un ciclo plagado de desaciertos.

Soso se marchó ante un mercado sin refuerzos. Sava, Ortiz y Troglio pasaron sin pena ni gloria pese a su historia en el Tripero. Además de técnicos, referentes como Fabián Rinaudo fueron invitados a marcharse. Pellegrino acertó con el envión que supuso, tanto para los jugadores como para los hinchas, la contratación de Maradona. Aunque los resultados fueron irregulares, el astro revitalizó al Lobo. Pero no fue suficiente.

Mientras Diego causaba una revolución anímica para un equipo que empezaba a encontrar resultados, el caos institucional, económico y deportivo hundió a Pellegrino. El presidente se quedó absolutamente solo, aislado, sin siquiera contar con el apoyo de su vicepresidente. El cierre de las listas expuso su fracaso: el oficialismo no presentó su candidatura.

Dos partidos competirán en las elecciones del sábado 23. Mariano Cowen (Gimnasia Grande) y Salvador Robustelli (Convergencia Gimnasia) se disputarán el trono en una pugna impopular: muchos hinchas están enfurecidos con ambos por la partida de Maradona: “Quería comunicarle a todos que renuncio a mi cargo de director técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata. Tomo esta decisión con todo el dolor del alma, porque el presidente Gabriel Pellegrino no va a presentarse en las próximas elecciones. Sinceramente me sorprendió que no lo haga. Conversé con él, y luego de escucharlo, tengo que dar un paso al costado”, publicó Diego en su Instagram oficial.

Maradona convocó a la unidad tripera con Pellegrino incluido para rubricar su continuidad. Cowen, Robustelli y Pellegrino se reunieron sin éxito durante el mismo martes en el que Diego anunció su renuncia. Pero para ambos candidatos la única posibilidad de consenso era sin el actual presidente: “Para nosotros era unidad o nada. Diego ayer se fue a su casa mentalizado en volver si es que hoy se daba el consenso… Pero ante la noticia tomó su decisión. Maradona ha estado probablemente más a la altura que nosotros como dirigentes. Es el más grande de todos. Si se hubieran querido comunicar con Diego lo podían hacer como hice yo, que conseguí el teléfono y me fui a la casa”, castigó Pellegrino.

Como en 1995 cuando se marchó de Racing después de que Juan de Stéfano perdiera las elecciones a manos de Osvaldo Otero, Diego cerró abruptamente su etapa como entrenador por cuestiones políticas.

¿Qué deja el ciclo Maradona?

Un retorno inolvidable

“Sepan que NUNCA voy a olvidar ese primer entrenamiento, cuando volví a entrar en una cancha del fútbol argentino”, escribió Maradona en su carta de despedida. 25 mil personas se reunieron en el Juan Carmelo Zerillo para vibrar con el retorno del ídolo a su casa. Habían pasado más de 23 años desde su última experiencia en Racing y casi una década desde aquella eliminación frente a Alemania al frente de la Selección Argentina.

“Soy un exiliado deportivo porque en la Argentina me cerraron las puertas de forma increíble”, lanzó en 2012 mientras dirigía al Al-Wasl de Emiratos Árabes Unidos. Después de sus etapas en el Al-Fujairah y Dorados de Sinaloa, Gimnasia le abrió las puertas del Bosque para que el Diez gambetee también a la supuesta prohibición.

Entre lágrimas, agradeció la oportunidad: “Acá estoy en mi casa. Por supuesto que quería dirigir en Argentina, el tema era que Blatter y Grondona apuraban a los presidentes para que no me contraten. A mi después de la Selección me hicieron una cruz y lo sabían todos, en el 94′ con el señor Blatter me borraron, junto con Deluca y Grondona. Pero estoy acá, de pie, como quería la Tota. Ella me decía, no te mueras por esta porquería. Y no me morí por esta porquería”.

Maradona no se murió, volvió al fútbol argentino y generó interés en partidos anodinos para el hincha común. Cada encuentro del Gimnasia de Maradona fue una novela única en la leyenda maradoniana.

El postergado homenaje al ídolo

Si el pueblo no olvida a quien no lo traiciona, la vuelta de Maradona fue un mimo también para los hinchas que pudieron agradecerle tantas alegrías al mito viviente que es el hombre que simboliza a un pueblo. Cada partido fue una ofrenda a su deidad futbolística.

Newell’s, una ciudad enamorada de aquel jugador que apenas disputó cinco encuentros con su camiseta, fue el capítulo más emotivo de un tour de apenas ocho fechas que revivió la fibra más íntima de un fútbol argentino habitualmente moribundo.

Algunas sonrisas

Gimnasia había sumado apenas un punto en el campeonato en las primeras cinco fechas. El calendario no fue benévolo con Maradona, quien en sus tres primeros partidos debió enfrentar al campeón Racing, a Talleres en Córdoba y al River campeón de América. Aunque el Lobo mostró una versión mejorada, sus propios errores le impidieron sumar siquiera un punto.

La primera alegría llegó como en Mendoza, con su goleada por 4-2 frente a Godoy Cruz. Los únicos tres triunfos del ciclo del Diez fueron fuera de casa: frente al Tomba, 4-0 frente a Newell’s y 3-0 frente a Aldosivi en el último encuentro de la era Maradona. Diego sacó nueve de los 24 puntos posibles pero, aún pese a la dolorosa derrota frente a Estudiantes en el clásico, el futuro era auspicioso de cara a una seguidilla de tres partidos frente a rivales directos.

Jóvenes con futuro

Con un plantel de recursos limitados, Maradona agudizó su ingenio para identificar talento joven que pudiera ser útil para la causa Tripera. El caso más resonante fue el de José Paradela. Recomendado por Mariano Messera, enamoró a Diego durante un partido de reserva y no dudó en subirlo al primer equipo.

Mediocampista ofensivo con aroma a nostalgia, más cerca de un enganche clásico que de un volante mixto moderno, se ganó un lugar en la formación. Pese a la presión de haber sido la joya elegida por Maradona, un Paradela de apenas 20 años respondió con carácter y soltura ante el delicado escenario. Producto de las inferiores de Rivadavia de Lincoln, entró desde el banco frente a Talleres y fue titular indiscutido en todos los partidos desde la caída frente a River hasta la última goleada en Mar del Plata. Como enganche clásico o en un doble comando junto a Víctor Ayala en la mitad de la cancha, demostró que el ojo clínico de Diego sigue intacto.

No fue el único joven que sumó minutos bajo las órdenes del Diez. El zurdo Matías Miranda, otra de las promesas de las inferiores del combinado platense, también sumó minutos y firmó su primer contrato profesional. Confite, de 19 años, fue titular en el clásico frente a Estudiantes y en la victoria contra Aldosivi.

Paradela y Miranda forman parte del legado que dejó en el Bosque un Maradona que verá el próximo partido de Gimnasia por televisión.

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Fútbol

Una versátil Argentina rescata un empate en su última prueba

El combinado de Scaloni empató 2-2 con Uruguay.

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El penal convertido por Lionel Messi a los 92 minutos materializó una certeza: que Argentina no merecía perder el amistoso frente a Uruguay que cerró su gira de noviembre, la última prueba antes del comienzo de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022.

El combinado de Lionel Scaloni expuso su versatilidad, con otra fisonomía y otra postura, frente a un rival que tomó una postura más conservadora y concretó otra buena presentación después del triunfo frente a Brasil. Si el primer clásico demostró que la dependencia en torno a Messi no es absoluta, el segundo dejó en claro que la albiceleste tiene nombres propios para afrontar diferentes escenarios aún cuando todavía necesita mayor rodaje en situaciones de ataque estacionado.

Uruguay hizo gala de su semblante habitual: cedió la pelota y ejerció una presión baja en su propio campo de juego, agazapado para robar y salir de contra con la legendaria dupla que conforman Edinson Cavani y Luis Suárez. El plan le funcionó a la perfección: cuando se lanzaban en velocidad, Argentina sufría con las transiciones y el juego directo charrúa. La dupla impuso condiciones para desahogar a la Celeste y Paredes quedó expuesto como único cinco en otra noche que suma argumentos para buscar variantes que apuntalen al crack del PSG.

Scaloni implementó cuatro modificaciones con respecto a la victoria frente a Brasil. Renzo Saravia reemplazó a Juan Foyth, habilitó a la avanzada uruguaya en el 1-0 de Cavani y dejó dudas nuevamente en un lateral derecho por ahora sin dueño. Marcos Acuña ocupó el lugar del lesionado Lucas Ocampos y redondeó una gran actuación en la que mostró su despliegue en ataque y su sacrificio en defensa. Acuña y Ocampos representan dos perfiles diferentes, útiles para diferentes escenarios.

Paulo Dybala se mantiene como una desilusión: volvió a pasar desapercibido y sigue perdiendo terreno. Sergio Agüero, autor del primer tanto, empezó alejado del área y ganó mayor consistencia cuando se ubicó en su posición habitual de centro delantero. Scaloni puede dormir tranquilo: entre el Kün, Lautaro Martínez y el sorprendente Lucas Alario, Argentina tiene variantes ofensivas. Messi, no hace falta decirlo, es una garantía.

En el debe quedarán los problemas defensivos que mostró Argentina para controlar a la dupla Suárez-Cavani, dos especialistas en capitalizar al máximo las situaciones de riesgo que ellos mismos generan en escenarios aislados. El primer gol, después de un pelotazo espectacular de Federico Valverde y un pase filtrado de Lucas Torreira, aprovechó la distracción del fondo argentino. El segundo fue un tiro libre imparable de Suárez que dejó dudas por la reacción de Esteban Andrada. Uruguay no gozó de demasiadas posibilidades pero fue efectivo y castigó por duplicado a un equipo que, como nota optimista, volvió a dejar en claro su carácter para remontar.

No hay más tiempo para pruebas. Argentina empezará en 2020 su camino rumbo al Mundial de Qatar después de un año que termina con un balance positivo y con la sensación de que el recambio que el plantel necesitaba finalmente se afianzó en el primer equipo. Con una columna vertebral consolidada, será la hora de la verdad para Scaloni.

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Fútbol

Los números del ciclo Scaloni: resultados y convocados

Con el Mundial de Qatar 2022 como destino final, recopilamos las cifras de la etapa Scaloni.

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  • Último partido: 2-2 vs Uruguay
  • Próximo partido: –

Última convocatoria

Amistosos vs Brasil y Uruguay

JugadorPosiciónEquipo
Esteban AndradaArqueroBoca Juniors
Agustín MarchesínArqueroPorto
Juan MussoArqueroUdinese
Emiliano MartínezArqueroArsenal
Juan FoythDefensorTottenham
Renzo SaraviaDefensorPorto
Nicolás OtamendiDefensorManchester City
Germán PezzellaDefensorFiorentina
Walter KannemannDefensorGremio
Nicolás TagliaficoDefensorAjax
Nehuén PérezDefensorFamalicao
Guido RodríguezMediocampistaAmérica
Giovani Lo CelsoMediocampistaTottenham
Leandro ParedesMediocampistaPSG
Nicolás DomínguezMediocampistaVélez
Rodrigo De PaulMediocampistaUdinese
Marcos AcuñaMediocampistaSporting
Alexis MacAllisterMediocampistaBoca Juniors
Lucas OcamposMediocampistaSevilla
Lionel Messi DelanteroBarcelona
Sergio AgüeroDelanteroManchester City
Nicolás GonzálezDelanteroStuttgart
Lucas AlarioDelanteroBayer Leverkusen
Lautaro MartínezDelanteroInter
Paulo DybalaDelanteroInter

Todos los convocados

Arqueros

NombreEquipoPartidos ArgentinaGoles ArgentinaPartidos era ScaloniGoles era ScaloniÚltimo partido
Franco ArmaniRiver 11-159 (810′)-10Copa América
Agustín MarchesínPorto4/2-64 (360′)-3vs Ecuador (13-10-19)
Sergio RomeroManchester United96-692 (180′)-2vs Brasil (16-10-18)
Esteban AndradaBoca 4-24 (336′)-2vs Uruguay (18-11-19)
Gerónimo RulliMontpellier202 (149′)0vs México (20-11-18)
Juan MussoUdinese0/100/1 (24′)0vs Marrueco
Paulo GazzanigaTottenham0/100/1 (31′)0vs México (20-11-18)
Guido HerreraTalleresvs Irak

Defensores

NombreEquipoPartidos ArgentinaGoles ArgentinaPartidos era ScaloniGoles era ScaloniÚltimo partido
Nicolás TagliaficoAjax22/2016/1 (1439′)0vs Uruguay (18-11-19)
Germán PezzellaFiorentina15/1213/1 (1132′)2vs Uruguay (18-11-19)
Nicolás OtamendiManchester City68/1412 (1080′)0vs Uruguay (18-11-19)
Juan FoythTottenham10010 (863′)0vs Brasil (15-11-19)
Renzo SaraviaPorto7/207/2 (658′)0vs Uruguay (18-11-19)
Ramiro Funes MoriVillarreal24/225/2 (444′)0Copa América
Gonzalo MontielRiver404 (360′)0vs México (10-9-19)
Walter KannemannGremio3/303/3 (355′)0vs Ecuador (13-10-19)
Fabricio BustosIndependiente402 (135′)0vs Irak (11-10-18)
Lisandro MartínezAjax202 (135′)0vs Venezuela
Marcos RojoManchester United59/132 (135′)0vs México (10-9-19)
Gabriel MercadoSevilla22/242 (135′)0vs Venezuela (22-3-19)
Lucas Martínez QuartaRiver202 (173′)0vs México (10-9-19)
Milton CascoRiver2/101 (90′)0Copa América
Alan FrancoIndependiente0/100/1 (35′)0vs Guatemala (7-9-18)
Matías ZarachoRacing0/100/1 (15′)0vs Marruecos (26-3-19)
Leonardo BalerdiBorussia Dortmund0/200/2 (17′)0vs Ecuador (13-10-19)
Emanuel MammanaZenit1/2000vs Singapur (13-6-17)
Leonel Di PlácidoLanús0000vs Guatemala

Mediocampistas

NombreEquipoPartidos ArgentinaGoles ArgentinaPartido era ScaloniGoles era ScaloniÚltimo partido
Leandro ParedesPSG19/4319/2 (1429′)2vs Uruguay (18-11-19)
Rodrigo De PaulUdinese16/3014/2 (1174′)0vs Uruguay (18-11-19)
Giovanni Lo CelsoTottenham17/4212/4 (990′)2vs Brasil (15-11-19)
Marcos AcuñaSporting15/11010/5 (859′)0vs Uruguay (18-11-19)
Roberto PereyraWatford6/1224/5 (441′)2vs Alemania
Guido RodríguezAmérica4/504/4 (269′)0vs Uruguay (18-11-19)
Maximiliano MezaMonterrey6/403/1 (154′)0vs México (20-11-18)
Ángel CorreaAtlético Madrid5/623/1 (189′)1vs Marruecos (26-3-19)
Gonzalo MartínezAtlanta United313 (100′)1vs Venezuela (22-3-19)
Franco VázquezSevilla2/202/1 (153′)0vs México (16-11-18)
Exequiel PalaciosRiver3/102 (119′)0vs México (10/9/19)
Ángel Di MaríaPSG90/12201/4 (152′)0Copa América
Santiago AscacibarStuttgart1/201/2 (144′)0vs México (20-11-18)
Franco CerviBenfica0/410/4 (144′)1vs México (20-11-18)
Guido PizarroSevilla3/100/1 (24′)0Copa América
Rodrigo BattagliaSporting Lisboa202 (180′)0vs Brasil (16-10-18)
Eduardo SalvioBoca8/500/2 (61′)0vs Brasil (16-10-18)
Gaston GiménezVélez0/100/1 (2′)0vs México (16-11-18)
Erik LamelaTottenham10/1531/1 (60′)0vs México (20-11-18)
Domingo BlancoIndependiente0/100/1 (45′)0vs Venezuela (22-3-19)
Iván MarconeBoca0/100/1 (2′)0vs Marruecos (26-3-19)
Alexis Mac AllisterBoca1/101/1 (85′)0vs México (10-9-19)
Exequiel PalaciosRiver3/101/1 (91′)0vs México (10-9-19)
Nicolás DomínguezVélez0/510/5 (119′)1vs Uruguay (18-11-19)
Manuel LanziniWest Ham3/210/1 (14′)0vs México (10-9-19)
Lucas OcamposSevilla2/122/1 (208′)2vs Brasil (15-11-19)
Nicolás GonzálezStuttgart1/201/2 (86′)0vs Uruguay (18-11-19)

Delanteros

NombreEquipoPartidos ArgentinaGoles ArgentinaPartido era ScaloniGoles era ScaloniÚltimo partido
Lautaro MartínezInter13/4913/3 (980′)9vs Uruguay (18-11-19)
Lionel MessiBarcelona124/147010 (801′)5vs Uruguay (18-11-19)
Sergio AgüeroManchester City60/37417/1 (601′)3vs Uruguay (18-11-19)
Paulo DybalaJuventus14/1427/9 (724′)2vs Uruguay (18-11-19)
Matias SuárezRiver1/501/5 (163′)0Copa América
Giovanni SimeoneFiorentina1/411/4 (148′)1vs México (20-11-18)
Mauro IcardiPSG5/313/1 (287′)1vs México (20-11-18)
Lucas AlarioBayer Leverkusen1/521/3 (122′)2vs Brasil (15-11-19)
Matías SuárezRiver1/501/5 (163′)0Copa América
Cristian PavónBoca3/801/1 (65′)0vs Colombia (11-9-18)
Matías VargasEspanyol0/200/2 (66′)0vs Guatemala (7-9-18)
Darío BenedettoOlympique Marsella2/300/1 (45′)0vs Venezuela (22-3-19)
Joaquín CorreaLazio2/211 (56′)0vs Chile (5-9-19)
Adolfo GaichSan Lorenzo0/100/1 (4′)0vs México (10-9-19)

Récord era Scaloni: 11-4-5

Amistosos

  • 3-0 Guatemala (Gonzalo Martínez, Giovani Lo Celso y Giovanni Simeone)
  • 0-0 Colombia
  • 4-0 Irak (Lautaro Martínez, Roberto Pereyra, Germán Pezzella y Franco Cervi)
  • 2-0 México (Ramiro Funes Mori e Isaac Brizuela, en contra)
  • 2-0 México (Mauro Icardi y Paulo Dybala)
  • 1-3 Venezuela (Lautaro Martínez)
  • 0-1 Marruecos
  • 5-1 Nicaragua (Lionel Messi x2, Lautaro Martínez x2 y Roberto Pereyra)
  • 0-0 Chile
  • 4-0 México (Lautaro Martínez x3 y Leandro Paredes)
  • 2-2 Alemania (Lucas Alario y Lucas Ocampos)
  • 6-1 Ecuador (Lucas Alario, Jhon Jairo Espinoza en contra, Leandro Paredes, Germán Pezzella, Nicolás Domínguez y Lucas Ocampos)
  • 1-0 Brasil (Lionel Messi)
  • 2-2 Uruguay (Sergio Agüero y Lionel Messi)

Competiciones oficiales

Superclásico de las Américas 2018
  • 0-1 Brasil
Copa América 2019: tercer puesto
JugadorPosiciónPartidosMinutosGoles
Franco ArmaniArquero6540′-6
Agustín MarchesínArquero
Juan MussoArquero
Juan FoythDefensor4354′
Nicolás TagliaficoDefensor6534′
Milton CascoDefensor190′
Germán PezzellaDefensor5 (1)456′
Ramiro Funes MoriDefensor0 (1)1′
Nicolás OtamendiDefensor6540′
Renzo SaraviaDefensor2180′
Leandro ParedesMediocampista6540′
Roberto PereyraMediocampista145′
Marcos AcuñaMediocampista2 (1)161′
Ángel Di MáriaMediocampista1 (4)152′
Guido RodríguezMediocampista166′
Guido PizarroMediocampista0 (1)24′
Rodrigo De PaulMediocampista5 (1)467′
Giovanni Lo CelsoMediocampista4 (2)370′1
Paulo DybalaDelantero1 (3)93′1
Sergio AgüeroDelantero5 (1)466′2
Lionel MessiDelantero6486′1
Matías SuárezDelantero0 (3)27′
Lautaro MartínezDelantero4294′2
  • Primera ronda: 0-2 Colombia
  • Primera ronda: 1-1 Paraguay (Lionel Messi)
  • Primera ronda: 2-0 Qatar (Lautaro Martínez y Sergio Agüero)
  • Cuartos de final: 2-0 Venezuela (Lautaro Martínez y Giovani Lo Celso)
  • Semifinales: 0-2 Brasil
  • Tercer puesto: 2-1 Chile (Sergio Agüero y Paulo Dybala)

Goleadores

GolesNombreEquipo
9Lautaro MartínezInter
5Lionel MessiBarcelona
2Giovani Lo CelsoTottenham
2Paulo DybalaJuventus
2Roberto PereyraWatford
2Lucas AlarioBayer Leverkusen
2Lucas OcamposSevilla
2Leandro ParedesPSG
2Germán PezzellaFiorentina
1Gonzalo MartínezAtlanta United
1Giovanni SimeoneCagliari
1Franco CerviBenfica
1Ramiro Funes MoriVillarreal
1Mauro IcardiPSG
1Nicolás DomínguezVélez
1Sergio AgüeroManchester City

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