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China vs NBA: el conflicto que se desató a partir de un tweet

39 caracteres pueden dinamitar un negocio billonario. El dinero no es todo, pero la liga más progresista de Estados Unidos se enfrenta a una crisis inesperada.

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Winnie the Pooh y Daryl Morey son dos de los enemigos públicos del gobierno chino de Xi Jinping.

El osito de peluche ideado por Alan Alexander Milne está censurado por las comparaciones entre ambos en internet desde que un meme se volviera viral durante una visita de Jinping a Barack Obama en 2013. En un país en el que apenas se permite el estreno de 34 películas extranjeras por año, Christopher Robin: un reencuentro inolvidable fue prohibida en 2018.

Morey era hasta el viernes 4 de octubre el ideólogo detrás del éxito reciente de Houston Rockets, el segundo equipo NBA más popular entre los 1400 millones de habitantes del país oriental. El general manager de la franquicia texana, uno de los genios que impulsaron la revolución del deporte profesional estadounidense, publicó una imagen con siete palabras para sus casi 210.000 seguidores.

Fueron 39 caracteres en inglés que desataron una polémica que escaló en un conflicto internacional que involucra a Morey, a Houston Rockets, la NBA, a Yao Ming, a dos empresas colosales, al gobierno chino e incluso a todos sus habitantes: “Fight for freedom. Stand with Hong Kong” (“Lucha por la libertad. Apoya a Hong Kong”). La poderosa consigna desató el escándalo geopolítico.


Hong Kong se convirtió en colonia británica en 1842: concluida la primera guerra del opio, la debilitada Dinastía Qing cedió el territorio a perpetuidad para que el Reino Unido construyera un puerto. Recién en 1984, los gobiernos de ambos países firmaron la Declaración Conjunta Chino-Británica sobre la cuestión de Hong Kong que determinaba la devolución del territorio a partir del 1 de julio de 1997.

La República Popular de China estableció en el tratado “Un país, dos sistemas” que Hong Kong mantendría su autonomía social, legal, económica y política. También su propia moneda y sus propias autoridades, elegidas por un comité de 1.200 miembros. China, un país socialista, admitía que Hong Kong continuara bajo las leyes del mercado capitalista.

“Nuestras políticas con respecto a Hong Kong permanecerán sin cambios durante 50 años, y lo decimos en serio”, asumió como compromiso el gobierno chino en junio de 1984. El decalustro se cumplirá en 2047, cuando la Ley Básica que rige en el territorio llegará a su fin. Qué sucedará después es una incógnita absoluta.

Un millón de habitantes de Hong Kong colapsaron por primera vez las calles el último 9 de junio en una marcha pacífica para oponerse a una propuesta de ley impulsada por el gobierno que permitía la extradición de supuestos criminales sospechosos de delitos como homicidio y violación para ser juzgados por el sistema legal de China, Taiwán o Macao.

La ley nació a partir de Chan Tong-kai, un joven de 19 años: acusado de asesinar a su novia embarazada en Taiwán en febrero de 2018, huyó y se escapó a Hong Kong. El femicida, quien según el South China Morning Post, cumple una condena por lavado de dinero por la que podría ser liberado en octubre. Si bien las autoridades taiwanesas han solicitado su extradición, la ausencia de un acuerdo imposibilita su traslado.

Uno de cada siete residentes de la ciudad semiautónoma exteriorizó su rechazo. En Hong Kong pronostican que la ley es un método de coerción política por parte de China: “Nadie estaría a salvo, incluyendo activistas, abogados de los derechos humanos y trabajadores sociales”, declaró Sophie Richardson, de la organización internacional Human Rights Watch. Con tratados de extradición firmados con más de 20 países, en Hong Kong no confían en el gobierno chino: según el estudio Freedom in the World 2019, China es un país que viola las libertades individuales.

“El régimen autoritario de China se ha vuelto cada vez más represivo en los últimos años. El gobernante Partido Comunista de China está reforzando su control sobre la burocracia estatal, los medios de comunicación, los discursos en línea, los grupos religiosos, las universidades, las empresas y las asociaciones de la sociedad civil, y ha socavado sus propias reformas de estado de derecho, ya modestas. El líder del Partido Comunista y presidente del estado, Xi Jinping, ha consolidado el poder personal en un grado no visto en China durante décadas, pero sus acciones también han provocado un descontento creciente entre las élites dentro y fuera del partido. Los movimientos de derechos humanos en ciernes del país continúan buscando vías para proteger los derechos básicos a pesar de la represión de varios años”, resume el informe.

Tres días después, rodearon el Consejo Legislativo en donde se debatiría el proyecto. La policía reprimió con gas pimienta y gases lacrimógenos. La presión fue tal que Carrie Lam, Jefa Ejecutiva de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, anunció la suspensión de la sesión y del tratamiento del proyecto el 15 de junio. Cumplido el objetivo inicial, la resistencia redobló la apuesta y dos millones enaborlaron una nueva demanda en la mayor movilización de su historia: una investigación independiente por el uso de la fuerza policial durante los incidentes del 12 de junio.

La escalada de violencia fue en aumento. Durante el primer día de julio, el Consejo Legislativo fue el foco de la furia popular. Lam aseguró que el proyecto había “muerto definitivamente” en una conferencia del 9 de julio pero ya era tarde: en la ciudad de Yuen Long, una fuerza de choque alineada con las intenciones chinas atacó en el tren a un grupo de manifestantes. La policía reaccionó tarde y nadie fue arrestado.

Los ánimos no se calmaron y ya son más de cuatro meses con constantes protestas pro-democráticas en Hong Kong. Con más de 2000 detenidos, una contramarcha en el Día Nacional chino, un joven de 18 años recientemente herido de bala por la policía y nuevas exigencias (amnistía para los prisioneros y sufragio universal para elegir directamente a sus autoridades), el movimiento se mantiene en pie.


Morey había cumplido 25 años durante la descolonización de Hong Kong. Tres años después consiguió su maestría en administración de empresas en el MIT, un paso fundamnetal para meterse de lleno en el mundo del deporte. Morey revolucionó a la NBA: implantó en la NBA un sistema construido en torno a la estadística avanzada. Las sabermetrics, el fundamento en torno al cual Morey desarrolló su propio “Moreyball”.

Primero experimentó con Río Grande Valley Vipers, el equipo afiliado de los Rockets que participa en la G-League. Comprobado el éxito de su propuesta, calcó los pilares fundamentales de su identidad en Houston. Sus fundamentos consisten en reducir el componente azaroso del deporte capitalizando los lanzamientos que ofrecen mayores márgenes de productividad. Sus leyes son simples: apostar por los tiros más efectivos (triple, libre y lanzamientos debajo del aro) y evitar el midrange, el tiro de media distancia que representa una mayor dificultad que un tiro cercano al aro y que entrega un punto menos que el triple. 

Considerado un genio, diseñó a unos Rockets a imagen y semejanza de la genética que codificó. Eligió a James Harden como epicentro de su sistema y edificó un equipo plagado de tiradores. El éxito de Houston encontró un verdugo imbatible: Golden State Warriors. Uno de los mejores planteles de la historia estropeó sus chances de campeón por duplicado, extirpándole el anillo que hubiera consagrado definitivamente su etapa al frente de la franquicia. GM desde 2007, alcanzó dos finales de conferencia y durante las últimas dos campañas amenazó la dinastía construida en torno a Stephen Curry y Steve Kerr.

Durante la última agencia libre, Houston realizó una apuesta arriesgada: con la confirmación de un vestuario quebrado, se desprendió de Chris Paul y sumó a Russell Westbrook a su plantel. El ex Oklahoma City Thunder no parece un jugador ideal para su Moreyball, pero sin dudas es una de las estrellas de la liga. Mientras Harden y Westbrook se reencuentran en Houston a la caza de su anillo pendiente, los rumores sobre la mala relación entre el dueño Tilman Fertitta y Morey aumentaron con el correr de los días. Nada es oficial, pero Morey estaría molesto con un dueño que pretendía ahorrar dinero para no pagar impuestos por encima del límite salarial y que sería la piedra en el zapato para extender el vínculo con Mike D’Antoni.

Después de doce años, y tras haber sido premiado como el ejecutivo del año en 2018, por primera vez surgieron dudas en torno a su continuidad en Houston. Comprometido con las causas sociales, es uno de los donantes que financian a la Unión Estadounidense por las Libertadores Civiles. Si finalmente se da su desvinculación, será por motivos que exceden a los rumores deportivos: según The Ringer, en sus últimas horas debatieron su continuidad en el seno de la franquicia.


Yao Ming es indiscutidamente el mejor jugador de la historia del básquet chino. El 26 de junio de 2002 fue elegido como el número uno del Draft por Houston Rockets en la gala celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York. Con una altura de 2,29 metros, el pivote fue autorizado por la Asociación China de Básquet a jugar en la NBA con la única condición de que fuera elegido con la primera posición. Pese a sus lesiones constantes, disputó ocho temporadas con la camiseta de Houston y participó de siete All-Star Game.

Su proceso no fue exitoso desde lo deportivo (alcanzó la postemporada en cuatro oportunidades y en solo una ocasión superó la primera ronda), desde lo económico fue un negocio fantástico para la liga en general y para los Rockets en particular. La política de expansión internacional de la NBA había encontrado al hombre ideal para ingresar en un mercado billonario.

Houston se convirtió rápidamente en uno de los equipos más populares de China. Las camisetas de Yao Ming se vendían una tras otra a un ritmo imparable. El 14 de octubre de 2004 se jugó el primer partido de pretemporada NBA en territorio chino: los Rockets de Ming vencieron a Sacramento Kings. Desde aquella noche fundacional, 23 partidos de pretemporada se disputaron en el país oriental entre 2004 y 2018: en ocho participaron los texanos.

NBA inauguró oficialmente sus oficinas en China en 2008. Ocho años más tarde, abrió tres academias en China. Una de ellas fue emplazada en Xinjiang, una ciudad que fue el eje de una campaña de activistas de derechos civiles: más de una veintena de mezquitas fueron demolidas y millones de musulmanes fueron recluidos en “centros de capacitación”, con un excesivo aroma a campos de concentración, en una cruzada del gobierno chino contra el Islam.

Yao Ming se retiró en 2011, hastiado por las continuas lesiones que truncaron su carrera. Promedió 19 puntos y 9.2 rebotes en 486 partidos de temporada regular. Con argumentos más que cuestionables ingresó al Salón de la Fama del básquet cinco años más tarde y en 2017 fue elegido de forma unánime como presidente de la Asociación China de Básquet. El crecimiento del deporte en China es imparable: el reciente Mundial no hizo más que atizar el fervor.


Fertitta reaccionó inmediatamente al tweet de Morey. También por Twitter, se apresuró a despegar a la franquicia: “Escuchen… @dmorey NO habla por Houston Rockets. Nuestra presencia en Tokio se trata de promocionar a la NBA internacionalmente y NO somos una organización política”, escribió durante la gira de su franquicia por Japón para enfrentar a Toronto Raptos en dos amistosos de pretemporada en Saitama.

“Tuvimos una violenta repercusión y quería aclarar que la organización no tiene una posición política”, agregó Fertitta en ESPN. El escándalo escaló rápidamente. En medio del caos, Morey borró su tweet y el domingo publicó un descargo en su cuenta personal: “No tenía la intención de que mi tweet causara ninguna ofensa a los fanáticos de los Rockets y amigos míos en China. Simplemente estaba expresando un pensamiento, basado en una interpretación, de un evento complicado. Desde ese tuit he tenido muchas oportunidades de escuchar y considerar otras perspectivas”.

“Siempre he apreciado el apoyo significativo que han brindado nuestros fanáticos y patrocinadores chinos y espero que quienes estén molestos sepan que ofenderlos o malinterpretarlos no fue mi intención. Mis tweets son míos y de ninguna manera representan a los Rockets ni a la NBA”, profundizó. Pero la explicación de Morey, quien no pidió disculpas en su aclaración, no fue suficiente.

En plena gira por tierras niponas, James Harden también alzó la voz: “Pedimos disculpas. Nosotros amamos a China”. La Barba suele viajar a China para promocionar sus zapatillas, como símbolo de un equipo que incluso escribe el nombre de su franquicia en chino en sus uniformes.

Las consecuencias fueron automáticas, días antes de que Los Angeles Lakers de LeBron James, la principal figura y el mayor activista de la liga, y Anthony Davis se enfrenten a Brooklyn Nets en Shanghai el 10 de octubre y en Shenzhen dos días más tarde.

Li Ning y Shanghai Pudong Development Bank Card Center, sponsors de los Rockets, comunicaron que pausarán su vínculo con los Rockets.

Tencent Sports, que hace días desembolsó 500 millones de dólares para renovar sus derechos de transmisión hasta 2024-2025, puso a los Rockets en su lista negra y anunció que no transmitirán sus partidos. El impacto será significativo: 500 millones de fanáticos chinos vieron las finales entre Golden State Warriors y Toronto Raptors a través de sus plataformas y 21 millones fueron testigos del sexto partido de la serie. Las cifras triplican las estadísticas de 2014-2015.

La Asociación China de Básquet, presidida por Ming, cortó los lazos con Houston a través de un comunicado que publicó en Weibo, una versión censurada y monitoreada de Twitter para China. En su misiva, rotuló de “observaciones inapropiadas sobre Hong Kong” los comentarios de Morey.

El consulado de China en Houston denunció a Morey: “Estamos profundamente conmocionados por los comentarios erróneos sobre Hong Kong hechos por el Sr. Daryl Morey, gerente general de los Rockets de Houston. Hemos presentado representaciones y expresamos una gran insatisfacción con los Rockets de Houston, e instamos a estos últimos a corregir el error y tomar medidas concretas inmediatas para eliminar el impacto adverso”.

El People’s Daily, el diario del partido comunista chino, fue contundente: “No puedes hacer dinero de China mientras insultas al país”, fue el título de una crítica editorial firmada por Curtis Stone. “Su movimiento demuestra que los Rockets tienen dos caras: hacer dinero de China pero también atacar china”, castigó.

Mientras tanto, un fanático chino de los Rockets expresó su disgusto en Weibo. En la localidad de Liaoyuan City, Wang Jingda subió una imagen suya con la camiseta de los Rockets puesta y un encendedor que amenazaba con quemar la bandera china: “Amo y muero con el equipo. Vengan y arréstenme”. La fuerzas de seguridad cumplieron: fueron y lo arrestaron.


Joseph Tsai es un magnate taiwanés-canadiense que amasó su fortuna como co-fundador y vicepresidente de Alibaba Group, un consorcio privado chino dedicado al comercio electrónico por internet. El Amazon oriental. Después de haber comprado el 49% de Brooklyn Nets en 2018, el pasado 14 de agosto de 2019 adquirió el 51% restante en manos del ruso Mikhail Prokhorov.

Por primera vez una franquicia NBA pertenece totalmente a capitales chinos. El renovado plantel que incorporó a Kyrie Irving y Kevin Durant intentará conquistar el primer anillo de su historia y escaparse definitivamente de la sombra que proyectan New York Knicks. Sin embargo, antes de sin siquiera disputar su primer partido oficial de la temporada, Tsai arremetió contra Morey mediante una carta que publicó en Facebook y rotulo a los manifestantes de Hong Kong como un movimiento “separatista”.

“El daño que ha causado este incidente llevará mucho tiempo repararlo”, es la frase más fuerte de una reflexión con aroma a panfleto de propaganda. Tsai también juega su partido: Houston inevitablemente perderá su lugar de privilegio en el corazón de los fanáticos chinos y los Nets podrían ocupar ese trono acéfalo.


La NBA es indiscutiblemente la liga más progresista del deporte profesional estadounidense. Desde que Adam Silver asumió como comisionado en febrero de 2014, la NBA se adaptó y actuó en sintonía con los tiempos modernos.

En 2017, por ejemplo, decidió mudar el All-Star de Charlotte a New Orleans después de que una ley suspendiera garantías contra la discriminación por razones de género y orientación sexual. El foco de la polémica era la “bathroom bill”, una norma que impedía que las personas transgénero pudieran elegir el baño con el que se sintieran identificados: tenían que usar el determinado por el género en su certificado de nacimiento. Las remeras con la leyenda I can’t breathe estampada en protesta por la muerte de Eric Garner o con la consigna Black Lives Matter son otra demostración.

Con Silver, los jugadores también encontraron una plataforma que respaldó su compromiso social. En los últimos años numerosas estrellas de la liga expresaron su disconformidad con Donald Trump, la brutalidad policial, el racismo sistémico y la violencia con armas. La liga, por convencimiento y también como propaganda, abrazó a su consciencia social.

Golden State fue bicampeón durante la era Trump y su plantel no pisó la Casa Blanca. Steph Curry y Steve Kerr fueron críticos con el máximo mandatario estadounidense, quien les retiró la invitación a la gala de campeones. LeBron James defendió a Curry, arremetió contra Trump y la NBA lo respaldó.

Consecuente, Silver apoyó a sus atletas e incluso los defendió ante los ataques de Trump y medios republicanos que cuestionaban su integridad: “Creo que hoy en día, realmente tienes que defender algo. Creo que, en última instancia, en la medida en que somos una marca, hay una marca de la NBA, creo que defender esos valores es un buen negocio porque creo que es coherente con la forma en que las personas ven nuestra marca. Nunca ha habido un momento en que el deporte haya tenido más impacto en la sociedad de lo que es hoy. Les animo a todos a que no se apeguen a los deportes. No se apeguen a los deportes. Abrácelo, celebre, y usémoslo para construir puentes y unir a la gente“, analizó el comisionado.

Sin embargo, el progresismo NBA afronta una contradicción. La libertad de expresión parece haber encontrado un límite: los negocios comerciales con China. Mike Bass, portavoz de la liga, emitió un comunicado sobre el incidente Morey: “Reconocemos que las opiniones expresadas por el gerente general de los Houston Rockets, Daryl Morey, han ofendido profundamente a muchos de nuestros amigos y fanáticos en China, lo cual es lamentable”.

Si bien había algunas diferencias con el comunicado publicado en mandarín en Weibo (un contundente “estamos extramadamente decepcionados por el inapropiado comentario de Morey”), Bass aclaró que “no debería haber discrepancias” y que “el comunicado en inglés es el oficial”.

Silver afronta la situación más delicada de su gestión al frente de la NBA. Inmerso en un escándalo geopolítico, está atrapado en una batalla entre la libertad de expresión y su política de expansión. China es uno de sus principales aliados, un país con 500 millones de fanáticos y 300 millones de jugadores.

En junio, mientras empezaban las protestas en Hong Kong y Donald Trump se enfrentaba a Xi Jinping, Silver analizó la situación: “No somos inmunes a la política global, es algo a lo que prestamos más atención”. Incluso destacó la función social que la NBA podría cumplir, equiparándola con la del ping pong durante la presidencia de Richard Nixon.

No hay un desenlace elegante para la NBA, entre un socio comercial furioso y una constelación política local indignada por sus comunicados. Mientras el propio Trump le prometió a China abstenerse del conflicto Hong Kong, Silver y la liga se ven atrapados en un laberinto sin salida. Encima, el fuego amigo llegó como un relámpago, en una jornada en la que el bipartidismo quedó de lado: republicanos y demócratas castigaron por igual la reacción de la liga, mientras algunos fanáticos estadounidenses cancelan su League Pass.

Ted Cruz, senador por Texas: “Como fanático de toda la vida de Houston Rockets, me enorgulleció ver a Daryl Morey opinar sobre el tratamiento represivo del Partido Comunista Chino a los manifestantes de Hong Kong. Ahora, en busca de mucho dinero, la NBA se retrata vergonzosamente. Somos mejores que esto; los derechos humanos no deberían estar a la venta y la NBA no debería estar ayudando a la censura comunista china”.

Rick Scott, senador por Florida: “Está claro que la NBA está más interesada en el dinero que en los derechos humanos. El comunicado de hoy del comisionado Silver es un chiste. La NBA se inclina hacia Beijing para proteger sus resultados y desautoriza a aquellos con la temeridad de #standwithHongKong. ¡Vergonzoso!

Tom Malinowski, congresista: “Una historia importante: China está usando su poder económico para censurar el discurso de los estadounidenses en Estados Unidos. Y la NBA, que (correctamente) no tiene problema con los jugadores/empleados criticando a nuestro gobierno, ahora se disculpa por criticar al gobierno chino. Esto es vergonzoso y no se puede soportar”.

Josh Hawley, senador por Misuri: “El gobierno chino tiene encerradas a un millón de personas en campos de concentración y está tratando de reprimir brutalmente a los manifestantes en Hong Kong – ¿y la NBA quiere trazar un puente entre divisiones culturales? ¿Divisiones culturales?

Andrew Yang, candidato demócrata a presidente: “Prohibir a los Rockets es un movimiento terrible para el gobierno chino”.

Julián Castro, candidato demócrata a presidente: “China está usando su poder económico para silenciar a los crítics -incluso a aquellos en Estados Unidos. Los Estados Unidos están obligados a liderar con nuestros valores y hablar en favor de las protestas pro-democráticas en Hong Kong, y no permitir que los ciudadanos americanos sean intimidados por un gobierno autoritario”.

Beto O’Rourke, candidato demócrata a presidente: “Por lo único que la NBA debería disculparse es por su descarada priorización de las ganancias sobre los derechos humanos. Qué vergüenza”.


La actitud de China oscila entre Barbra Streisand y el autoritarismo internacional.

El efecto Streisand es un fenómeno surgido de Internet en el que un intento de censura fracasa y resulta contraproducente: la información se acaba divulgando y obtiene mayor visibilidad de la que hubiera tenido naturalmente. El conflicto de Hong Kong, aunque masivo a nivel local, había tenido pocas repercusiones tras sus fronteras. Su reacción al tweet de Morey le permitió a las protestas pro-democráticas alcanzar un nuevo plano a nivel internacional.

La segunda alternativa es peligrosa, preocupante y terrorífica. China, con su poder político y económico, utiliza a Morey como ejemplo de un mensaje con tintes mafiosos para la NBA en particular y para Estados Unidos -y el mundo- en general. El gobierno de Xi Jinping consiguió que la liga le de la espalda a los propios ideales progresistas que encarnó durante el último lustro y logró que pida disculpas por ofender a aquellos que se ofenden con la verdad. Mientras tanto, Winnie the Pooh sigue estando prohibido.

Actualización

Nuevas consecuencias aparecen en escena: Nike eliminó todos los productos de Houston Rockets en su portal chino. El link dirige a al siguiente mensaje: “Lo sentimos, no pudimos encontrar lo que estás buscando”.

Después del comunicado NBA, Adam Silver fue contundente en una entrevista con Kyodo News: “No hay duda, el impacto económico ya está claro, ya ha habido consecuencias bastante dramáticas de ese tweet, y he leído algunos de los medios de comunicación sugiriendo que no estamos apoyando a Daryl Morey, pero de hecho lo hemos hecho”.

Shams Charania, de The Athletic, reportó que la Asociación China de Básquet canceló una exhibición de G-League en el que Rio Grande Valley, afiliado a Houston Rockets, se enfrentaría a su par de Dallas Mavericks.

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Bronny James-Zaire Wade: la fiebre escolar por dos apellidos ilustres

Los hijos de LeBron y Dwyane comparten equipo en Sierra Canyon, una escuela que causa furor a nivel nacional

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Bronny James y Zaire Wade

A LeBron Raymone James Jr. lo llaman “Bronny”. Categoría 2004, impresiona con sus 188 centímetros de altura y su capacidad para soportar la presión dentro y fuera de una cancha de básquetbol. Nacido en Cleveland, mientras su padre daba los primeros pasos en la franquicia NBA de la ciudad, sus mudanzas a lo largo de su infancia mucho tuvieron que ver con el trabajo del hombre que le da el apellido. Se inició en Ohio, pasó por los Miami City Ballers infantiles, y ya en plena adolescencia arribó a California. En el oeste, primero pasó por una escuela privada de Santa Mónica y desde mayo de 2019 se sumó a la Sierra Canyon School, un instituto privado ubicado en el Valle de San Fernando, en pleno distrito de Chatsworth. Mientras, sigue sumando seguidores en las redes sociales, donde es es una estrella de pies a cabeza: solo en Instagram va camino a tener más de 4 millones de seguidores (3.6 al momento de su debut con el equipo escolar). Con jugadas que llaman la atención y con la mochila de ser considerado “el joven Rey”, el pequeño LeBron logra lidiar con la etiqueta de “hijo de”. Y ahora no está solo: en la escuela comparte vestuario con su amigo Zaire, el hijo de Dwyane Wade. Eso sí, solo convivirán una temporada: Bronny está en 9° grado, mientras que su viejo vecino en las costas de la Florida ya está en 12° grado, el último.

Los Trailblazers de Sierra Canyon: el equipo escolar que todos quieren ver

Con 10 puntos en el contundente 91-44 de Sierra Canyon a Montgomery, una escuela de San Diego, el debut de Bronny no solo llamó la atención en California sino que tuvo impacto nacional. “¡Tienen más partidos que nosotros!”, tuiteó Isaiah Thomas, base de Washington. “Es una locura”, le respondió Wade padre. ¿El motivo? ESPN confirmó la retransmisión de 15 partidos de las dos jóvenes estrellas, por lo que la secundaria californiana tendrá más pantalla a nivel nacional que 16 equipos de la NBA (Washington, por ejemplo, solo cuenta con cuatro retransmisiones para la temporada regular). La expectativa es sorprendente, aunque pocos esperaban una mediatización tan rápida de la dupla.

“ESPN tiene la esperanza que Sierra Canyon pueda alcanzar un alto rating, por lo que programó 15 partidos de los Trailblazers en un acuerdo sin precedentes”, anunció el periodista Eric Sondheimer, en las páginas de Los Angeles Times. El vínculo incluye un pago por los derechos a la escuela, con una tarifa que por ahora está guardada bajo siete llaves. Eso sí, desde la señal deportiva no solo apuestan por James-Wade, sino que también confían en los shows que pueden brindar prospectos como BJ Boston (el #13 de la clase 2020 -según el ranking de 247Sports- y con un vínculo con Kentucky Wildcats), Terren Frank (otro 2020 que se irá a TCU) y Amari Bailey (el #10 a nivel nacional de la clase 2022 según el ranking).

Impulsados por el peso de sus apellidos, James (clase 2023) y Wade (2020) solo quieren divertirse. Son parte de una fiebre del básquetbol colegial que mucho tiene que ver con el impacto que generan sus familias. Con fuerte repercusión en redes, televisión y medios digitales, con compactos día a día de sus partidos, con rumores y apuntes de un mercado que todavía parece lejano (por James ya hay una oferta de beca de Kentucky e interés de Duke, Kansas, Carolina del Norte y UCLA), y con la eterna convivencia con los efectos que producen las menciones que sus padres hagan durante toda la temporada. “Heredero al trono”, escribió LeBron tras el debut de Bronny. Por si faltaba algo de presión.

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Básquet

El retorno de Melo: una radiografía de su primera noche NBA

Carmelo Anthony volvió a la NBA en la derrota frente a New Orleans Pelicans.

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La planilla de Melo: 10 puntos, 4 rebotes, una tapa y cinco pérdidas en 23 minutos. Lanzó 28.6% de cancha (4-14) y 66.7% de tres (2-3). Finalizó con un +/- de -20.

Luego de años siendo uno de los jugadores más influyentes y populares de la NBA, en 2009 Allen Iverson comenzó un corto periplo del que su carrera no se recuperaría. Primero firmó con unos Memphis Grizzlies que aún no eran los del Grit’N’Grind, pero en los que comenzaban a asentarse Zach Randolph, Marc Gasol y un joven Mike Conley. El experimento duró solamente tres partidos en los que The Answer no jugó mal, pero su ego no toleró el salir desde el banco de suplentes, situación que concluyó con él pidiendo ser liberado de su contrato. 

Un mes después fue llamado por los Philadelphia 76’ers, los mismos Sixers en los que se había transformado en una leyenda de la liga. El equipo no iba a ningún lado, no tenían aspiraciones de playoffs, y no había nada mejor para los fans que un último tour despedida del ídolo local. Fueron 25 partidos, 24 como titular, y en febrero tanto él como el equipo decidieron continuar por caminos separados. 

AI no volvió a pisar una cancha de la NBA, principalmente porque, a sus 34 años, nadie podía ofrecerle ser titular. Y en sus palabras fue contundente: “Prefiero morir que arrancar en el banco”. 

Es irónico que un jugador que ha moldeado buena parte de su estilo -incluyendo la manga para tirar y las hoy desaparecidas trencitas- y que incluso fue compañero de Iverson, venga transitando un camino similar en estos últimos años.

Como The Answer, Carmelo Anhtony fue acusado durante muchos años de acaparar demasiado juego, no defender y no ser un anotador lo suficientemente eficiente. Sus partidarios, mientras, se concentraban en el elevado nivel estético de su juego y en que, durante su prime, sus equipos eran candidatos con una ofensiva que giraba alrededor de la estrella.  

Tras irse de mala manera de los New York Knicks, peleado con la dirigencia y con problemas familiares, Melo llegó a OKC para jugar como tercera opción detrás de Russell Westbrook y Paul George. Luego de burlarse durante la pretemporada cada vez que le preguntaban si podía salir desde el banco (“¿Quién? ¿Yo?!”), Anthony tuvo su peor temporada en 14 años de carrera, promediando 16.2 puntos por partido 40.4% de campo y 35.7% en triples en 32.1 minutos por partido. Para peor, estaba completamente fosilizado en defensa, y su promedio de tiros libres intentados había caído a 2.5 por juego, cuando en sus años en los Nuggets tomaba más de 8. 

Tras la decepción en Oklahoma, Chris Paul y James Harden convencieron a Daryl Morey y Mike D’Antoni de darle una chance en Houston. Fueron solamente 10 partidos, en los que, ahora si, Melo aceptó ser suplente. Pero nunca terminó de asentarse, y sus porcentajes de tiro bajaron todavía más. Sin demasiadas ansias de regalar oportunidades, los Rockets lo cortaron, negándole la chance de pasar un periodo extendido de tiempo en un sistema nuevo. A su favor, el había cambiado. Ya había resignado tiros en OKC. Ahora había sabido comprometerse al punto de no ser titular y que eso no afectase su situación.

Desde el 8 de noviembre de 2018, Anthony no pisaba una cancha de la NBA. Uno de los mejores anotadores de su generación obligado, a sus 34 años, a ver pasar la liga ante sus ojos, mientras amigos suyos como LeBron James y Chris Paul competían por títulos, y Dwyane Wade recibía homenajes noche tras noche previo a su retirada. 

La lucha contra los nuevos roles otra vez parecía una retirada prematura. Era el caso Iverson 2.0.

Hasta que apareció Portland Trail Blazers.

Finalistas en el Oeste la pasada campaña, Portland comenzó de forma desastrosa esta temporada, un poco por fallas de diseño y mucho por lesiones. Las palabras del GM Neil Olshey al reunirse con Melo fueron claras: “Vos nos necesitás. Y nosotros te necesitamos”. Así, luego de solo un par de días con el plantel, el alero debutó anoche con los de Oregon en el enfrentamiento ante los New Orleans Pelicans. 

La gran incógnita es: ¿cómo aprovechará Terry Stotts a Anthony en ataque al mismo tiempo que lo esconde en defensa?

Veamos:

Melo jugó la mayor parte de sus minutos anoche como ala pivot. A poco más de un minuto de comenzado el juego, vimos uno de los mejores ejemplos de cómo puede ser utilizado en favor del equipo. 

Aquí muestra que cuando quiere puede ser muy efectivo jugando sin la pelota, algo que no ha aprovechado demasiado en su carrera. Melo realiza dos cortinas consecutivas para CJ McCollum. En la segunda el defensor queda enganchado, por lo que el alero rival sale a cortarle el tiro a CJ, quedando Anthony libre para el triple. 

Este es el tan mentado “Olympic Melo”, ese jugador mítico que aparecía para romperla en la selección estadounidense cada 4 años dentro de un sistema en el que no necesitaba ser el Alfa y el Omega, sino un engranaje más. Un engranaje brillante, letal, pero un engranaje al fin. Su éxito en Portland depende casi íntegramente de ser este jugador y no solamente el de “jab step, jab step, tiro de media distancia” al que revierte cuando muchas veces no le salen las cosas. 

Una de los mejores indicios que tuvimos anoche fue la voluntad de Melo para poner cortinas. Siendo un tipo que nunca quiso jugar de ala pivot excepto cuando las lesiones de compañeros se lo demandaban, y que siempre prefirió tener la pelota en sus manos, verlo colocar picks en cada ofensiva es una brisa de aire fresco. Lo vimos en la jugada anterior, y ahora aquí nuevamente intentando un pick and roll con CJ:

Hablando de pick and roll, aquí Whiteside intenta un dribble handoff para Melo, jugada que en este caso termina siendo un pick and roll de facto:

La resolución de Anthony es decididamente mala, pero es lo suficientemente bueno llevando y pasando el balón como para pensar que esto tiene que ver con haber pasado un año entero sin pisar una cancha. Jugando de 4 como ayer, es interesante pensar lo que pueda diseñar Portland con él como ball handler en situaciones aisladas.

Claro que, conforme fue avanzando el partido, empezamos a ver más y más la Full Melo Experience:

Aquí su idea es tirar el fadeaway desde un principio. El posteo es solamente una distracción. No pensaba ir al aro, y el rival lo sabía. En otra época ese tiro entraba. Pero es 2019 y él no juega hace mucho tiempo.  

Al menos no se quedó solamente en eso, e intentó aprovechar que aún es ágil para su tamaño.  En esta jugada amaga a postearse (como antes) pero en cambio retoma el camino directo al aro de forma explosiva, sacando la falta. 

Si, dije “de forma explosiva”, la misma forma que lo abandonó en esta jugada:

Ahora, si nos aislamos del hecho de que no llega a volcarla (y de que probablemente le hayan hecho falta), ese pick and roll es perfecto, y es una muestra más de la cantidad de opciones que le brinda a una ofensiva el contar con un Carmelo Anthony jugando de ala pivot. Conforme avance la temporada, este tipo de jugadas solamente debería ir mejorando. Y ni hablar cuando su compañero de PnR sea Dame Lillard -quien se perdió el partido de ayer-, uno de los mejores bases de la NBA.

Por eso anoche, cuando fue usado dentro de un sistema, Melo funcionó. Pero entre las ansias de sus compañeros por incorporarlo al juego, y la poca ayuda de los árbitros, buena parte de sus intentos fueron tiros de media distancia sin éxito, o posteos como este que termina en falta ofensiva (oigan, no culpo a Carmelo por esta jugada. Yo estoy a favor de que no se cobre ninguna falta, ni en defensa ni en ataque, a la hora de tener que ganar la posición en el poste).

En defensa, los resultados fueron mixtos. Por un lado lo vimos trotar de regreso a su aro cada vez que el rival contragolpeaba, algo de lo que culparíamos al tiempo lejos de las canchas si no fuera porque ya lo hacía cuando tenía 25 años. Por otro lado, en jugadas de media cancha, se esforzó bastante más que en otras épocas. Aquí Holiday mete el triple, pero Melo no muere en la cortina y llega a lograr que el tiro al menos sea con marca. 

Un poco de pizarra para Terry Stotts: toda la jugada, el base penetrando, las cortinas y el wing cortando al aro, son un decoy para dejar al ala pivot totalmente abierto en la esquina. Y ese ala pivot es Carmelo Anthony. Ka-Ching: 

Lo primero que tendrá que corregir es el postearse solamente cuando el equipo rival le regala un mismatch y el resolver mejor, ya sea pasándola apenas recibe la doble marca, o definiendo mejor las bandejas… o empezando a ganarse nuevamente el favor de los árbitros, algo que, de nuevo, no tuvo anoche, y por qué lo tendría, no? 

(Si, la jugada no está del todo mal. El mismatch es obvio. Melo es mucho más fuerte que Ingram y lo lleva arando hasta debajo del aro. Pero ahí es donde tiene que ver a sus dos compañeros totalmente solos para el triple.)

En fin, siendo que probablemente esté oxidado y que a Portland le faltó su mejor jugador, lo de Anthony fue lo que esperábamos. Cuando el equipo lo utilizó en un sistema, funcionó. Cuando fueron a él directamente en búsqueda de soluciones, la cosa empezó a desmoronarse. 

A esta altura de su carrera Carmelo Anthony es un recurso, no un método, y es así como los Trail Blazers deberían verlo. Tiene el talento para seguir aportando mucho, especialmente en un básquet moderno que puede aprovechar a un tipo grandote con su muñeca. Resta saber si conseguirán encontrar el equilibrio perfecto entre el “Portland usa a Melo o Melo usa a Portland”.

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Básquet

LeBron James apuntala la nueva “era Lakers” bajo la mirada de Kobe Bryant

Los Angeles dominan el oeste y cuentan con un espectador de lujo en el Staples Center

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LeBron James y Kobe Bryant

Hay un líder en el oeste tras 13 partidos y es un viejo conocido: Los Angeles Lakers (11-2) dominan la conferencia gracias a un LeBron James en gran estado de forma y vuelven a ser líderes nueve años después. Con el triunfo 122-101 ante los irregulares Atlanta Hawks (4-9), los Lakers treparon a la cima con un LeBron que aportó 33 puntos y 12 asistencias, y con un Kobe Bryant que vio todo el partido desde la primera fila del Staples Center. Casi como en un traspaso de mando, en Los Angeles no solo celebraron el triunfo y el liderazgo sino que también se conmovieron con el saludo entre las dos grandes estrellas. Dos emblemas de la historia moderna de la franquicia californiana.

Bryant estuvo acompañado de su hija Gigi y disfrutó de un gran partido de los dueños de casa. A mitad del primer cuarto, LeBron se acercó y lo saludó, dejando la gran postal del domingo en la NBA. “Es fantástico jugar delante suyo. Solo por estar en el estadio… Por lo que significó para esta franquicia y lo que es ahora para mí y mis compañeros. Es algo bonito. Crecí viéndolo, admirándolo. Incluso en este punto de mi carrera es especial”, destacó LeBron tras el triunfo.

El renacimiento de los Lakers llega tras seis años seguidos fuera de los playoffs y con un reloj que empieza a poner contra las cuerdas la carrera de LeBron. Pero con un buen mix de juveniles, todo está cambiando en la nueva temporada y tras los primeros partidos aparece una nueva era. El regreso al primer puesto global (tienen los mejores números de toda la NBA) se da por primera vez desde 2010, en la última temporada de Phil Jackson. Aunque ya tomaron nota que eso no asegura un final feliz: en esa temporada, los Lakers cayeron en segunda rueda ante los Mavericks por un duro 4-0.

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