Connect with us

Fútbol

Una sociedad impensada: Mourinho al Tottenham

The Special One vuelve a la Premier League.

Published

on

José Mourinho es el nuevo técnico del Tottenham

Sin trabajo ni ofertas, José Mourinho se quebró en agosto durante una entrevista con La Gazzetta dello Sport: “El momento en el que fui al fútbol profesional fue cuando hice el click. Desde entonces y hasta ahora han pasado cosas serias sin parar. Y ahora que esto ha parado, en lugar de disfrutarlo, realmente no puedo. Lo extraño”.

Despedido por el Manchester United en diciembre de 2018, los clubes más grandes de Europa ya no golpeaban a su puerta. Todo aquello que Mourinho garantizaba se había esfumado después de su frustrante etapa en Old Trafford. Los métodos que le habían permitido ganar dos Champions League y cuatro ligas en diferentes países ahora eran cuestionados, anticuados y obsoletos. El genio táctico parecía condenado al ostracismo, expulsado por un sistema que lo condenó en exceso por su etapa en un club que no logra despegarse de Alex Ferguson.

“Durante mi carrera cometí errores. No voy a cometer los mismos. Cometeré nuevos errores. Soy más fuerte. Pero soy más fuerte desde un punta de vista emocional. Estoy relajado, motivado, estoy listo y creo que los jugadores lo sintieron en los dos días”, confesó en su presentación.

Intercambió mensajes con la dirigencia del Lyon y coqueteó con el Borussia Dortmund pero Mou esperaba un llamado del Real Madrid. La mejoría de la Casa Blanca enterró la posibilidad de una hipotética salida de Zinedine Zidane y Mourinho se quedó otra vez sin opciones. “Lo único que sé es lo que no quiero. Tengo que jugar para ganar. Después, si no ganas, es mi problema, de los jugadores o de la estructura del club, pero necesito un proyecto en el que el sentimiento sea jugar para ganar”, advirtió en The Coaches’ Voice.

Mourinho no fue la primera opción de Daniel Levy. Después de despedir a Mauricio Pochettino, el dueño del Tottenham tanteó a Brendan Rodgers y a Julian Nagelsmann como posibles sucesores pero Leicester y RB Leipzig truncaron rápidamente su ilusión. Doce horas después de darle salida al entrenador que construyó la identidad de los Spurs, cinco meses después de alcanzar la final de la Champions League, Levy anunció a Mourinho como nuevo técnico: “Creemos que traerá energía y fe al vestuario”.

Ya no hay lágrimas: José Mourinho vuelve a dirigir.

Un equipo hundido

No es casualidad que Levy destacara el impacto anímico inherente al aterrizaje de Mourinho en White Hart Lane. La caída frente al Liverpool en Madrid provocó un cisma en un Tottenham que se convirtió en un equipo deprimido, desganado y sin fe: marcha 14º en la Premier League y acumula cinco partidos consecutivos sin triunfos. El estancamiento en Inglaterra no es nuevo para un club que no gana como visitante desde enero y que sumó 25 puntos en sus últimos 24 encuentros pero su aventura continental eclipsaba sus decepciones vernáculas.

La definición de la Champions League representaba el corolario de cinco años de estabilidad en los que Pochettino construyó la identidad de un club que moldeó a su imagen y semejanza. Ese mismo club fue un espejo del espíritu del DT argentino que tenía decidido cerrar su etapa en Londres si levantaba la Orejona. La derrota reforzó su compromiso e incluso consiguió que Levy desembolsara 115 millones de dólares para potenciar y rejuvenecer a un plantel sin grandes bajas: desembolsó 60 millones de euros por Tanguy Ndombele, 27 por Ryan Sessegnon, 11 por Jack Clarke y consiguió el préstamo de Giovani Lo Celso. Ninguno supera los 23 años.

La relación entre Levy y Pochettino se deterioró. También el vínculo entre el técnico y los jugadores. El agotamiento, físico y psicológico, era evidente. Entrenamientos a doble turno, un estilo de juego de ritmo incansable y la rigurosidad en el vestuario consumieron a un plantel que dejó de creer en el argentino. El equipo no le respondía adentro de la cancha y sus dirigidos lo esquivaban en los pasillos de White Hart Lane. Después de cinco años, en el seno de los Spurs rotulaban la era de Poch como un régimen asfixiante.

Harry Kane, estrella del Tottenham y de la Selección Inglesa, le agradeció su tiempo compartido: “Siempre te estaré agradecido por ayudarme a conseguir mis sueños. Fuiste mi entrenador, pero también mi amigo”. Kane fue uno de los grandes beneficiados de los cinco años y medio de Pochettino, integrante del cúmulo de jóvenes que mejoraron bajo las órdenes del sheriff de Murphy. No fue el único en dedicarle palabras cariñosas en las redes sociales, aunque Levy tomó la decisión de pagarle 12 millones de euros para interrumpir su ciclo.

Los desafíos de Mourinho

Tottenham representa una oportunidad única para José Mourinho, quien rubricó un vínculo hasta 2022-23 a cambio de 13 millones de libras por año: es la chance de reconstruir su reputación. Su gloriosa historia sigue siendo historia pero su status actual dista del entrenador intocable capaz de potenciar a cualquier equipo hasta convertirlo en una máquina ganadora. Según el mundo futbolístico, Mourinho ya no es aquel incuestionable ganador capaz de sostener un pulso, táctico e ideológico, con Pep Guardiola para poner en jaque al mejor Barcelona de la historia.

Pero los Spurs le ofrecen un escenario estable con un plantel competente y sin grandes presiones. Como underdog, considerablemente por detrás del poderío del Liverpool y del Manchester City, afrontará un contexto ideal para demostrar su vigencia. Sin embargo, los retos serán múltiples.

El primero parte de un dato que abarca las últimas dos décadas: desde octubre de 2001 hasta la fecha, Mourinho gastó 925 millones de euros durante sus etapas en el fútbol inglés. Levy, en cambio, desembolsó 876 millones durante el mismo periodo. Según los medios británicos, Levy le trazó rápidamente un límite a un técnico acostumbrado a invertir para reforzar a su plantel: no habrá dinero para gastar en el mercado de enero. “No necesito jugadores, necesito tiempo”, anticipó durante su conferencia de prensa inaugural.

“Soy muy flexible para adaptarme. Soy muy flexible para, a veces, ir contra mis propias ideas y ser capaz de encontrar la fórmula de triunfar en estos países. Hasta ahora soy el único entrenador que ganó una liga en Italia, en Inglaterra y en España. Necesitas esa flexibilidad, ese control del entorno”, analizó el luso en una entrevista reciente con The Coaches’ Voice.

En su primera entrevista como técnico del Tottenham fue aún más allá y destacó a los valores que entrega su academia, una de las mejores del Viejo Continente: “No existe un solo entrenador al que no le guste hacer jugar a jugadores jóvenes y al que no le guste hacerlos evolucionar, no existe ninguno. El problema es que a veces asumís en clubes y el trabajo debajo tuyo no es lo suficientemente bueno para producir a estos jugadores, pero cuando los tienes, los técnicos siempre están felices de desarrollar a esos jugadores, entonces veo a nuestra historia y podés ver que la Academia siempre está dando el talento que el primer equipo necesita. Por supuesto, también espero trabajar con ese perfil”.

La gestión de Levy, comprometida por la construcción del nuevo estadio, se caracterizó por su austeridad: no gastaron un solo euro durante la temporada en la que alcanzaron la final de la Champions League. Sin embargo, su tozudez para negociar puso en una situación límite al club con respecto a tres valores de su plantel: Toby Alderweireld, Jan Vertonghen y Christian Eriksen terminarán contrato en junio de 2020 y podrían marcharse como sin dejar un solo euro en las arcas de los Spurs.

En ese contexto, el principal objetivo será escalar hasta alcanzar una plaza dentro de los cuatro primeros de la Premier League para garantizar su boleto rumbo a la próxima Champions League. Escolta del Bayern Munich en el Grupo B de la actual edición del máximo certamen continental, Mourinho inevitablemente luchará en Europa.

Con un cuerpo técnico renovado y tras haber analizado -y reconocido- sus errores del pasado durante el último año, Mourinho aterrizó en Londres para imprimirle su mentalidad ganadora a un Tottenham que sueña con celebrar un campeonato. “Amaba a Poch y tal vez no me gusta Mourinho como persona, pero estamos más cerca de un trofeo que nunca”, escribió un ilusionado hincha en el foro de Vital Tottenham.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fútbol

Martin Ødegaard: el segundo tren

Fue un niño prodigio pero su carrera estuvo a punto de truncarse en el Real Madrid. Regresó en silencio a España y ahora brilla a kilómetros del Bernabéu.

Published

on

Martin Ødegaard comprobó en primera persona que todo, la fama y el fracaso, es atropellado y desmedido en la vida de los prodigios: “A veces es duro (ser Ødegaard). Como empecé tan joven, existían expectativas irreales. Se han dicho mentiras sobre mí, cosas locas. Pero cuando estoy jugando al fútbol es cuando más disfruto de la vida. Es lo más importante para mí. Quiero hacer todo lo posible para alcanzar mi potencial”.

Fue el futbolista más precoz en debutar en la primera de Noruega en enero de 2014, con apenas 15 años y 118 días, frente al Aalesund. 25 partidos, 5 goles y 7 asistencias después, tras consumar su presentación con la selección mayor de su país, ya se había transformado en una estrella global cuando aún no había superado el ecuador de su adolescencia.

Los gigantes europeos se disputaban al pequeño genio con un juego de seducción que se repetía día tras día en el tour del nuevo rockstar noruego: lo invitaban a entrenar, lo tentaban con los lujos de sus instalaciones, lo hipnotizaban con su historia y lo cautivaban con sus figuras antes de extenderle una propuesta económica.

Durante sus nueve meses con el humilde Strømsgodset, más de treinta ojeadores viajaron a Drammen para evaluar en persona sus condiciones. Eran los primeros días de la guerra moderna que actualmente afrontan los magnates del Viejo Continente: el objetivo es llegar antes a las gemas ocultas.

Liverpool, Arsenal, Bayern Munich, Barcelona, Manchester United y Manchester City se arrodillaban ante el Messi vikingo. Los clubes más grandes del mundo rezaban por la decisión de un chico que aún no había cumplido la mayoría de edad. Aunque su físico lógicamente era endeble para ganarse un lugar en el máximo nivel, su talento era insondable.

Martin es el hijo de Hans Erik Ødegaard, quien había sido jugador profesional y por entonces ejercía como asistente en el Mjøndalen IF. Además de sus responsabilidades parentales, Hans Erik era su consejero y su representante. Después de reunirse con un grupo de agentes, había llegado a una conclusión que le transmitió a Martin: “Elegi un equipo como el Ajax, será lo mejor para vos”.

El plan de Hans era continuar con la progresión de su hijo en un club sin grandes presiones, en una de las mejores academias de desarrollo del mundo. El Stuttgart alemán apareció como alternativa: sería traspasado a un equipo de mitad de tabla de la Bundesliga y regresaría a préstamo a Noruega.

Pero Martin no escuchó. Nueve meses después de su presentación en sociedad con el Stromsgodset fue transferido al poderoso Real Madrid a cambio de cuatro millones de libras. Ya no era un proyecto: ahora pertenecía a la constelación del club más importante del planeta. Desde ese día en que Emilio Butragueño le dio la bienvenida a un nene con marcas de acné en su cara, Ødegaard se enfrenta a un fantasma bajo una presión asfixiante: la desagradable perspectiva de ser siempre juzgado por lo que pudo haber sido, no por lo que es.

“El plan no era ir directamente al primer equipo. Sabía que me iba a tomar tiempo”, reconoció Ødegaard en una entrevista reciente con ESPN. Su experiencia terminó en decepción. Pese a su inscripción en la Champions League, rápidamente fue alineado a las filas del Castilla bajo las órdenes de Zinedine Zidane.

Naturalmente inmaduro, confundido por el exitismo en torno a su figura y la fama relampagueante de los genios prematuros, exigía mayor participación y rápidamente empezaron los problemas con sus compañeros. El recelo era evidente: el noruego cobraba casi un millón de euros de salario y en el vestuario garantizaban que jugaba por decreto. El idioma también representaba una barrera infranqueable.

Jamás pudo acostumbrarse a sus compañeros, a la Segunda B ni al Castilla. Disputó 62 encuentros y aportó cinco goles en apenas dos años con el filial, una aventura cargada de negatividad. Con el primer equipo, apenas sumó dos pretemporadas, 32 minutos por liga y 90′ por Copa del Rey. La nueva joya se había convertido en un paria. Tampoco hubo paciencia con su talento: arribó con 16 años como el mayor prospecto del fútbol internacional y con 18 fue juzgado como un fracaso. En enero de 2017, convencido por su padre, se fue a préstamo a Holanda.

Su primera experiencia fuera de Madrid, con altibajos, fue en el Heerenveen durante 18 meses. Después de una pretemporada con Julen Lopetegui, volvió a marcharse rumbo al Vitesse: sumó minutos, explotó como extremo por derecha y fue el único integrante del equipo ideal de la temporada en no vestir la camiseta del Ajax ni del PSV. “Aún no hemos hablado con el Madrid y no se qué pensarán de mí. Lo realmente importante para mi formación es tener minutos y en el Madrid se que eso es difícil”, asumía como demostración de su madurez.

Regresó en silencio a España, después de la peor temporada del Real Madrid en la última década. Zinedine Zidane había regresado al club y su rendimiento en el fútbol holandés le auguraba mayores chances en la Casa Blanca. Sin embargo, y tras extender su vínculo hasta 2023, volvió a irse cedido como otras joyas que el Merengue tiene diseminadas por el continente: Achraf Hakimi en Borussia Dortmund, Sergio Reguilón en Sevilla, Dani Ceballos en Arsenal, Jesús Vallejos en Wolverhampton, Takefusa Kubo en Mallorca y Andriy Lunin en Valladolid.

En su horizonte aparecieron tres opciones: Ajax, Bayer Leverkusen y Real Sociedad. “Hubo muchos equipos interesados, pero para mí es importante tener la sensación de que el club realmente me quiere y de que su estilo de fútbol se adapta a mis características. Este tipo de cosas son más importantes que jugar la Champions League en esta etapa de mi vida. Es más importante el entrenador, la filosofía y el proyecto. Eso fue realmente lo que me inspiró para venir aquí. Sentí que el proyecto era perfecto para mí. Acostumbrarme a la liga y al lenguaje. Era la combinación perfecta para mí”, detalló en ESPN.

Ya nadie esperaba nada de Ødegaard cuando aterrizó en San Sebastián y rubricó su firma en un vínculo de dos años. Muchos lo consideraban una causa perdida pese a sus jóvenes 20 años. Pero en Anoeta estaban convencidos de que era la pieza que podía transformar a la Real Sociedad en un equipo competitivo. El tiempo le dio la razón a la arriesgada apuesta: es el epicentro de un equipo que marcha en quinta posición en La Liga de España. Ødegaard fue premiado como el mejor jugador de España durante el mes de septiembre.

Más allá de su notable y lógica evolución futbolística, Martin es otro. Domó su carácter y dispuso su talento al servicio del equipo. Su compromiso es absoluto y lo demuestra en el día a día, según su entrenador Imanol Alguacil: “Es un chico que sabe lo que quiere y lo que cuesta, y es un ejemplo para todos nuestros jugadores porque es un futbolista con mucho talento y ese talento lo trabaja todos lo días. Trabaja además todo lo demás, está bien que el resto de compañeros aprecien también su compromiso y trabajo, y él se lo ha ganado. Sabe lo que quiere y está habituado a esto, para nada eso le va a hacer descentrarse”.

“Aún es muy joven aunque parezca un veterano. Sigamos ayudándolo a crecer con paciencia, perseverancia y afecto”, reflexionó el director deportivo Roberto Olabe.

Ødegaard, quien después de cada entrenamiento extiende sus jornadas en el gimnasio, está feliz: “Siento que estoy creando más ocasiones, corriendo más, siendo más fuerte físicamente y que esto es parte de mi crecimiento como jugador. Por supuesto que quiero jugar en el Real Madrid, pero todavía soy joven, así que en este momento estoy feliz acá. Estaré dos años y luego veremos“.

En Anoeta sueñan con la promesa del vikingo para sorprender en una liga monopolizada por Barcelona y Real Madrid durante la última década. El camino será largo y espinoso, pero el noruego es el líder del equipo más vistoso de la incipiente temporada del fútbol español.


Ødegaard fue humilde, admitió su error, dio un paso atrás y regresó fortalecido a España. Después de actuaciones sobresalientes con las camisetas de la Real Sociedad y de la Selección de Noruega, la prensa comenzó a especular con su potencial candidatura al Balón de Oro. Al margen del exitismo, Martin realmente está siendo uno de los mejores jugadores de Europa. Absolutamente determinante, le agregó madurez e inteligencia a su talento natural. No es solo su espectacularidad la que atrapa: el noruego despliega un entendimiento acabado y general de cada una de las facetas del juego.

Su posición

“No sé cuál es mi posición favorita. Estoy jugando como 10 o como 8 en el centro del campo. Realmente no me importa. Solo quiero jugar donde el entrenador quiera que juegue. Para mí, no es tan importante: puedo jugar en un lado, en el medio, atrás, más adelante. Para el futuro, me veo más como un mediocampista que como un extremo. Depende del sistema. Si jugás con 4-4-2, los extremos juegan más como centrocampistas, si jugás con un 4-3-3, los extremos son más atacantes. Así que me veo como mediocampista”, explicó sobre su puesto actual.

Es cierto: puede ocupar diferentes posiciones con total naturalidad. En la formación de Alguacil ocupa la posición de interior derecho en el 4-3-3. En Noruega, cuya fisonomía habitual es un 4-4-1-1, ocupa la posición de mediapunta, moviéndose con total libertad por detrás del único nueve y retrocediendo como un quinto mediocampista cuando su equipo se repliega.

En ataque

Ødegaard es el amperímetro y el GPS de cada una de las avanzadas de su equipo. Hipotecó su insondable talento al servicio del colectivo y se transformó en el alma de la Real Sociedad y de Noruega, dos conjuntos que juegan a su ritmo. Con su perfil zurdo, siempre desde la derecha, goza de mayor panorama para encontrar el pase correcto.

Director de orquesta, es su usina futbolística. El inicio de todo. No importa su posición en la cancha porque no puede vivir sin la pelota: interior, mediapunta o segundo delantero, bajará hasta los centrales para involucrarse en la gestación y empezar a elaborar, pase a pase, el camino hacia el arco rival involucrándose en diferentes alturas del campo. Es capaz de desatar una jugada que él mismo define, como en el triunfo frente a Mallorca.

Frente al Atlético Madrid de Diego Simeone montó un monólogo inusitado y vapuleó casi en soledad a un Atleti deslucido como pocas veces en el ciclo del Cholo. Fue el noruego quien inauguró el marcador.

Cuando retrocede hasta tres cuartos de su propio campo, se adueña de la salida ordenada e innegociable, especialmente en su Real Sociedad. Cuando recibe de espaldas al campo rival, es la calma que antecede al huracán. Gira con facilidad para cualquiera de sus dos costados y desata el caos aunque su primer pase parezca estéril: es el puntapié inicial para marcar el camino de una jugada que inevitablemente terminará siendo peligrosa para el rival de turno.

Ødegaard juega como si hubiera visto el futuro gracias a su visión para ordenar el sentido de cada ataque. Cuando recibe en la mitad de la cancha, sus opciones son múltiples: puede tocar hacia un costado para integrar compañeros a su incursión o para desconcertar al adversario hasta que detecte el carril indicado para clavar una daga en profundidad. Si no encuentra a un socio en condiciones de superioridad, puede guardarse la pelota durante tanto tiempo como haga falta.

Aunque puede saltar la presión con gambetas en situaciones de uno contra uno, casi siempre optará por un pase. Toca continuamente hasta descifrar el momento indicado, hasta encontrar aquellos pasillos que son imperceptibles para el ojo humano. Su efectividad, en corto y en largo, es sorprendente.

Pases en La Liga: 381 concretados en 450 intentos (84.66%)

Una de las características distintivas de Ødegaard es que siempre recibe en ventaja, con espacio, con tiempo y con comodidad. Su despliegue permanente e incansable, su lectura y su inteligencia le permiten encontrar huecos en cada escenario. Su interpretación del juego, con y sin la pelota, es de élite. Su crecimiento táctico ha sido sustancial.

Otra virtud singular del joven noruego es que se acomoda a la perfección a cualquier escenario. Puede ser letal en ataques estacionados frente a rivales que se abroquelan o mortífero para dinamitar con su velocidad, su criterio y sus conducciones los espacios que permite un rival ofensivo. España lo sufrió en carne propia y Ødegaard fue capaz de generar múltiples chances en situaciones de aparente desventaja.

  • Ødegaard vs España: 65 toques. 39 pases (90% de efectividad)
  • Ødegaard vs Atlético de Madrid: 77 toques. 44 pases (84% de efectividad)

Se ha convertido en una amenaza indefendible en el último tercio de la cancha gracias a sus pases en filtrado y su creciente cuota goleadora. Llega con consistencia al área y, aunque su nula utilización de la derecha le saca posibilidades en la definición, su influencia ha sido determinante: participó en seis de los trece goles del Txuriurdin en el torneo local.

La pelota parada es propiedad exclusiva de Ødegaard: cada corner o tiro libre es una situación de peligro real para su enemigo. Su zurda es una delicia, precisa y perniciosa. Su único déficit es, a fin de cuentas, su diestra.

En defensa

La disciplina es su rasgo más sorprendente. Un talento como el suyo tiende a ser díscolo, pero el noruego acepta el plan de su entrenador y se sacrifica para cumplirlo a la perfección. Ødegaard nunca está en reposo. Semejante despliegue demuestra su evolución física, ahora si a la altura del primer nivel europeo.

Su actuación frente a España fue una demostración cabal de su crecimiento en el apartado defensivo. Noruega recibió a España en la última jornada eliminatoria rumbo a la Euro 2020 con una propuesta simple pero efectiva: ejercer una presión alta ante la primera línea de salida y replegarse rápidamente en un bloque bajo si lograban quebrar esa presión inicial.

Ødegaard detectó a la perfección cuando activar su tensión sobre los centrales y cuando retroceder. En el bloque bajo, ejerció una marca personal sobre Sergio Busquets para evitar que tomara contacto con la pelota. Su función fue determinante en el empate agónico frente a España. También fue el líder en ese apartado, entregándose por la causa de un país que sueña con volver a un Mundial después de 24 años a un Mundial y tras dos décadas a un certamen continental.


Martin Ødegaard comprobó en primera persona que todo, la fama y el fracaso, es atropellado y desmedido en la vida de los prodigios pero pudo resurgir del ostracismo al que estaba destinado. Tenía 16 años cuando el tren pasó por primera vez e intentó subirse sin éxito. Con 20, entre sus clases de español y sus partidas de Fornite, capitalizó su segunda oportunidad: “Estoy orgulloso de que el Real Madrid no pagase mucho por mí. Es una locura las cifras a las que se llega hoy en día. Siento que no valgo ese dinero, es demasiado”.

Continue Reading

Fútbol

Lado Baldo S01E01: Los días de Román

Juan Román Riquelme hizo gozar durante tres años al Villarreal de España.

Published

on

Juan Román Riquelme es el mejor jugador de la historia del Villarreal. Mientras combate en otras trincheras, viajamos al pasado para recorrer aquellos años inolvidables. 

Invitados

Rodolfo Arruabarrena, referente histórico del Villarreal que compartió equipo con Riquelme. 

Javier Pérez (@javperez11), periodista de El País. 

Abrahán Guirao (@TurboLover1984), integrante del podcast Riquelmes y Morlanes (@RiquelMorlanes). 

Unai Macias (@UnaiMacias), periodista e integrante del podcast Riquelme y Morlanes (@RiquelMorlanes). 

Los momentos inolvidables de Román en Villarreal:

La venganza de Román: Villarreal 3-0 Barcelona, un taco increíble para asistir a Diego Forlán

La mejor sociedad de la historia del Villarreal: Riquelme y Forlán destrozan a la Real Sociedad

Riquelme se escapa del Inter

El penal atajado por Jens Lehmann, el momento más triste de la carrera de Román

Continue Reading

Fútbol

El desembarco del súper-agente Bragarnik en el fútbol español

El representante argentino compró Elche, un club endeudado pero con un buen activo futbolístico

Published

on

Bragarnik

El escueto comunicado de prensa no dice mucho más que las formalidades del caso, pero resulta suficiente para darle el puntapié inicial a un nuevo proyecto en el fútbol español. “El Elche CF SAD comunica a todos los accionistas y a los aficionados en general que TENAMA INVERSIONES SL y SCORE CLUB 2019 SL, grupo inversor liderado por el empresario argentino Christian Bragarnik, han cerrado el acuerdo sobre la compraventa del paquete accionarial mayoritario del club. Con la mencionada operación, ambas partes esperan dotar al Elche CF SAD de los recursos necesarios para la estabilidad y crecimiento del Club”, cuentan. Así, se confirmó el desembarco: el súper-agente del fútbol argentino abrió sus oficinas en el sudeste ibérico.

El acuerdo se selló en las primeras horas de diciembre, pero la negociación se inició en el verano europeo y tuvo un punto llamativo en septiembre, en la previa de un partido de la selección argentina en Elche: Bragarnik apareció en un palco privado del estadio Martínez Valero junto a Daniel Angelici, presidente de Boca.

Por entonces, se sabía que el poderoso agente llevaba varias semanas en España negociando su entrada al club de Alicante. El hombre que llevó a Diego Maradona a Dorados de Sinaloa y que influyó en la posterior contratación por parte de Gimnasia y Esgrima se juntó con José Sepulcre, el máximo accionista del club ilicitano, y fue tejiendo una alianza hasta llegar al acuerdo definitivo. Eso sí, en el mercado de pases ya había dado un primer paso futbolístico: llevó al paraguayo Danilo Ortíz (exRacing, Godoy Cruz, Banfield y Dorados) con un acuerdo de “mínimo costo salarial” y “sin comisiones de por medio, y colaboró con dos millones de euros para poder inscribir el plantel en las oficinas de la Liga. Un claro mensaje de quién se hacía cargo de las contrataciones y el artilugio perfecto para saltar el control económico impuesto sobre el club de Segunda división.

Los principales reportes de la prensa española destacan una operación de 22 millones de euros por el 70% de las acciones de Sepulcre y el supuesto acuerdo ante dos causas que ponían en jaque la economía del club: la posible decisión de recuperación de dinero público de la Comisión Europea (4.1 millones de euros) y la causa judicial con la mercantil Eventos Petxina, que hasta noviembre tenía el derecho del 50% de los traspasos de Elche.

La gran incóngita es si Bragarnik llega solo junto al abogado Ricardo Pini (estuvo cerca de comprar Girona en 2015) o si también se suma Angelici como socio del grupo Score Club 2019. Este último termina su mandato como presidente de Boca este año y quedaría libre de poder sumarse al proyecto. Algo está claro: ya no causaría sorpresa.

Hoy con traje de “súper-agente” y ya con un pie en España, la carrera de Bragarnik tuvo su clic desde un videoclub, más allá de haber tenido un contacto efímero con el fútbol de ascenso, donde integró planteles e hizo inferiores como un volante de marca que sufría de las continuas lesiones. Trabajó en un supermercado chino, fue telefonista en una red de farmacias y después tuvo un videoclub, donde grababa partidos enteros y contaba con una envidiable videoteca. Un día armó un video de un jugador para un representante y después no paró más.

¿Qué objetivos tiene Bragarnik a corto plazo? El club necesita oxígeno en sus arcas y algo más de puntos en la tabla de Segunda. Al momento de la compra, Elche marcha séptimo, 27 puntos y a 12 del líder Cádiz. En la división de plata hay cierta paridad en el primer pelotón, con Almería, Huesca, Fuenlabrada y los siempre complicados Girona y Zaragoza dando pelea. Atrás de ese grupo está Elche, que tendría apuntar a tres o cuatro contrataciones clave durante el mercado invernal para apuntarle al ascenso o, al menos, a los playoffs (suben directo los dos primeros y del 3° al 6° buscan una tercera plaza).

Con el arribo de Bragarnik se produce la segunda inversión argentina en 2019 en el fútbol de España. El primero fue Antonio Caselli, quien tomó las riendas del Burgos CF, de Segunda B. Caselli desembarcó a mitad de 2019 y el consejo ya está presidido por Franco, su hijo. En la última asamblea no solo aprobaron el ejercicio anterior sino que también dieron luz verde al presupuesto más ambicioso de la historia reciente del club. Caselli invertirá 4.3 millones de euros y construirá una ciudad deportiva, con cinco canchas de fútbol, un gimnasio, un centro médico, un hotel y un restaurante. El Burgos, desde la tercera división, también quiere hacer ruido con una abultada billetera albiceleste.

Imperio Bragarnik: el informe especial de TyC Sports

Continue Reading

Trending