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San Antonio Spurs

San Antonio aparece en el diccionario como sinónimo de consistencia después de 22 años ininterrumpidos en playoffs, la racha activa más larga del deporte profesional estadounidense y la más extensa en la historia de la NBA junto a los Syracuse Nationals de Philadelphia. La explicación al fenómeno que representan estos Spurs radica en un nombre propio: Gregg Popovich.

El legendario entrenador es el argumento que sostiene a los texanos como una de las fuerzas dominantes del Oeste el día después del Big Three. Cuando cualquier franquicia se hubiera embarcado en una reconstrucción total desde el Draft tras la etapa más gloriosa de su historia, Pop siguió compitiendo. Con menos recursos, con menos nombres propios pero con un espíritu indomable, una identidad inquebrantable y una pizarra inigualable.

Es un proceso cíclico: San Antonio pierde a una pieza importante y el mundo NBA vaticina el fin de su ciclo. Sucedió cuando se retiró David Robinson pero Pop encontró en dos extranjeros a los complementos ideales para impulsar el liderazgo de Tim Duncan. Cuando el trío que conformó junto a Tony Parker y Manu Ginóbili empezó a envejecer, descubrió en Kawhi Leonard a un MVP de las Finales.

Sin The Klaw, el panorama parecía desolador. Parecía la expiración del ciclo de los Spurs, clasificados en la octava posición del Oeste, pero el sabio Pop fue capaz de empujar hasta el límite a Denver Nuggets, uno de los combinados con mayor talento joven que durante 2018-19 peleó palmo a palmo por la cima de la conferencia con Golden State Warriors. Los Spurs cayeron en el séptimo juego de la primera ronda de la postemporada sin Dejounte Murray pero con un Derrick White en plan estelar.

Fue una agencia extrañamente convulsionada para San Antonio: la gerencia había diseñado un plan para liberar espacio salarial con el objetivo de firmar a Marcus Morris. San Antonio transfirió a Davis Bertans a Washington y Mook aceptó la oferta de 20 millones por dos años pero los Knicks aparecieron en su camino y terminó mudándose a New York a cambio de 15 millones por una campaña.

La principal novedad con respecto a su última aventura será el retorno de Murray, quien sufrió una lesión en el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en un partido de pretemporada antes de 2018-19. Dejounte simboliza la esperanza de los Spurs.

Con su regreso, San Antonio está preparado para poner otra vez en jaque a un Oeste acéfalo. Aunque no sea candidato, Popovich constituye una lección para la liga: nunca hay que descartar a unos Spurs que en las últimas tres temporadas apenas sucumbieron frente al poderío de Golden State y frente a los jóvenes Nuggets. Siempre hay un truco más bajo la manga de Pop.

Movimientos

Draft 2019

  • Luka Samanic (Pick 19)
  • Keldon Johnson (Pick 29)
  • Quinndary Weatherspoon (Pick 49)

Renovaciones

  • Rudy Gay (32 millones por 2 años)

Altas

  • DeMarre Carroll (agencia libre – Brooklyn Nets – 20.6 millones por 3 años)
  • Trey Lyles (agencia libre – Denver Nuggets – 11 millones por 2 años)

Bajas

  • Davis Bertans (Washington Wizards)
  • Dante Cunningham (agente libre)
  • Ben Moore (agente libre)
  • Quincy Pondexter (agente libre)
  • Donatas Motiejunas (agente libre)

Plantel

PGDejounte MurrayPatty Mills
SGDerrick WhiteMarco BelinelliBryn Forbes
Lonnie Walker
Quinndary Weatherspoon
SFDeMar DeRozanRudy GayKeldon Johnson
PFLaMarcus AldridgeDeMarre CarrollTrey Lyles
Luka Samanic
CJakob PöltlChimezie Metu

La recuperación de Murray tendrá un impacto mayúsculo, especialmente en defensa después de haber registrado las peores cifras de la era Popovich. Las transferencias de Kawhi Leonard y Danny Green a Toronto Raptors, junto a la baja por lesión de Dejounte, se conjugaron para que San Antonio finalizará en la 20ª posición permitiendo 110.5 puntos por partido. No era casualidad: el entramado colectivo de Pop había perdido a sus tres mayores talentos individuales.

San Antonio fue siete veces la mejor defensa de la NBA, la segunda en cuatro oportunidades y finalizó en el Top 10 en veinte de las últimas 22 temporadas. Las excepciones fueron dos: además de 2018-19, en 2011-12 finalizó en la undécima posición. El éxito de la franquicia, sus cinco títulos y la permanencia sempiterna en Playoffs, se explica desde su inexpugnable defensa.

Con Murray en plenitud, San Antonio tendrá una dupla ilusionante en el backcourt después de haber encontrado en Derrick White a una de las mayores sorpresas de la última campaña. White brilló en la serie de postemporada frente a Denver Nuggets, protagonizando una noche inolvidable en el tercer juego con 36 puntos.

Murray y White conformarán una de las mejores defensas perimetrales de la NBA, una buena noticia para una franquicia que necesita reencontrarse con su clásica solidez. Inteligentes y físicos en defensa, ambos estarán obligados a dar un paso adelante en ataque -especialmente un Murray sin tiro de tres puntos-.

DeMar DeRozan y LaMarcus Aldridge volverán a cargarse la ofensiva de los Spurs. Dos jugadores con aroma a pasado, contraculturales al básquet analítico que domina hoy en día la NBA. Las dos principales espadas de San Antonio se alimentan del midrange, el tiro más ineficaz para el Moreyball y sus evoluciones. En una liga en la que la mayoría de los equipos aplica los mandamientos de las Sabermetrics, Popovich capitaliza las ventajas que entrega la ciencia: los rivales naturalmente protegen con mayor intensidad el perímetro y la zona interior, por lo que DeRozan y Aldridge encuentran ventajas en un midrange desprotegido.

DeRozan cayó estrepitosamente en su precisión perimetral (15.6%) en un 2018-19 en el que apenas intentó 45 tiros, una buena señal para un jugador que reconoce sus debilidades. En contraposición, es uno de los mejores de la liga desde la media distancia y aumentó considerablemente su producción como director de la ofensiva con 6.2 asistencias por partido -máxima de su carrera-. Con White y Murray limitados en ese apartado, DeRozan cumplirá las funciones de base clásico.

Aldridge fue cuestionado durante sus primeros dos años en San Antonio pero evolucionó notablemente a partir de 2017-18. Con menos opciones en ataque, el segundo pick del Draft 2006 asumió la necesidad de un líder y se transformó en la primera opción de su equipo. También creció en defensa, siempre un déficit durante su carrera.

Jakob Pöltl redondeó un primer año en el que demostró que es un jugador util para el sistema de Popovich. Buen defensor, firme en el uno contra uno y en el pick&roll, se destaca principalmente en aquellos movimientos imperceptibles. En ataque, aunque limitado, puede capitalizar las ventajas que genera Aldridge. El formato con dos interiores, sin embargo, no fue una garantía y Pop podría apostar por formaciones más bajas con Aldridge como pivote.

DeMarre Carroll, una de las incorporaciones, será importante para afianzar formatos más bajos. Tras cumplir un papel eficiente en la rotación de Brooklyn (11.1 puntos, 5.2 rebotes y 34.2% de tres en 4.6 intentos) aportará su versatilidad e incansable intensidad en una defensa en la que podrá enfrentar a rivales de diferentes perfiles.

Rudy Gay es otro de los nombres propios de una interesante rotación. Es el líder ofensivo de la segunda unidad e incluso puede actuar como tercera espada cuando integra un quinteto junto a DeRozan y Aldridge. Tras conseguir las mejores cifras de su carrera en efectividad de tres (40.2%) y rebote (6.8), ostenta tanto la capacidad de crear sus propios tiros como de recibir y ejecutar.

Patty Mills redondeó una tarea formidable en el último Mundial de China: promedió 22.8 puntos con 40.4% de tres y 49.6% de cancha, un impresionante 57/40/86. Integrante de San Antonio desde 2011-12, su papel secundario siempre fue opacado por los rendimientos del Big Three y de Kawhi Leonard. Sin embargo, Mills es un jugador ideal para la segunda unidad, esforzado en defensa y pernicioso en ataque. Cuando el australiano se enciende es difícil apagarlo.

Bryn Forbes, fabuloso desde la línea de tres, fue otro de los milagros de Pop y en la gerencia esperan que el atlético Lonnie Walker IV se transforme también en una opción fiable para el futuro de los Spurs.

El entrenador: Gregg Popovich

Gregg Popovich es el símbolo de San Antonio Spurs y una garantía en la NBA.

El mejor entrenador de la historia de la NBA por sus anillos y por sus equipos inolvidables pero principalmente por su vigencia. Un adelantado, su sistema ha potenciado a innumerables jugadores que nunca replicaron el nivel conseguido en San Antonio en otros equipos. Popovich es una de las verdades de la NBA: el sistema y su pizarra mandan.

Ahora enarbola un básquet contracultural que apuesta por el midrange. Sus Spurs refutan las leyes de las analytics y el Big Data: es el equipo que menos triples lanzó, el que menos disparó desde menos de un metro del aro y el que más tiros tomó desde media distancia.

“El juego interior está muerto. Hoy se le da mucha importancia al os triples porque parece que son analíticamente correctos. Ahora se ven las estadísticas de un partido y lo primero es ver los triples: si anotás más, ganás. Yo lo odio, siempre lo he hecho, desde hace 20 años. No hay más baloncesto, no hay más belleza en el baloncesto. Es muy aburrido”, disparó Popovich como crítica. Podría ser el discurso antisistema de un entrenador caído en desgracia que se niega a cambiar, pero el mito de San Antonio construyó el sexto mejor ataque de 2018-19 con la particularidad de haber sido el más eficaz de tres puntos. San Antonio siempre busca el mejor tiro.

En defensa, la mesa está servida para frenar al básquet moderno. El retorno de Murray será importante para defender el triple y condicionar las líneas de pase para encontrar a los interiores en la zona pintada.

San Antonio será una garantía hasta el día que Popovich decida marcharse.

La figura: LaMarcus Aldridge

LaMarcus Aldridge asumió el liderazgo de San Antonio Spurs.

Después de las dudas iniciales, LaMarcus Aldridge se convirtió en el líder que la franquicia necesitaba. Es una máquina de generar ventajas en ataque, tanto para sí mismo como para sus compañeros, que domina desde el poste bajo y la media distancia. Prácticamente indefendible desde el midrange, su talento le permite construir sus propias situaciones para castigar al rival.

La evolución de Aldridge durante las últimas dos campañas fue sustancial, incluso en falencias históricas como su defensa. También en el clutch, donde se lució durante 2018-19 con una efectividad del 51.7%. Aldridge es el emblema de San Antonio y, si las piezas encajan, juntos podrían dar más de una sorpresa en una temporada incierta.

El factor X: Dejounte Murray

Dejounte Murray es el futuro de la franquicia.

Esperan mucho de él en San Antonio. Elegido con la 29ª posición de la primera ronda del Draft 2016, tiene el potencial para convertirse en uno de los mejores defensas perimetrales de la NBA. San Antonio necesita que evolucione como playmaker y que desarrolle un tiro perimetral fiable. Después de perderse todo 2018-19, su regreso significa el principal refuerzo para los Spurs.

Es inteligente e intenso de los dos costados de la cancha, atlético e indomable en transición. Sus instintos y fundamentos defensivos se destacan por encima de la media gracias a su tamaño, su rapidez y su velocidad lateral. Ningún rival puede estar tranquilo con la pelota en sus manos frente a Murray (1.2 robos en 2017-18). Tras un año sin básquet, tendrá que adaptarse nuevamente al ritmo NBA pero en San Antonio seguirán de cerca su evolución.

Expectativas: Extender su racha

22 años consecutivos en postemporada, una cifra histórica e impensada en una NBA en la que todo parece efímero con franquicias cada vez más sometidas a la voluntad de las grandes estrellas. Durante las últimas dos décadas, San Antonio construyó una cultura en torno a Popovich que blindó a un equipo ajeno a los ciclos caóticos. Los Spurs brillan por su consistencia, argumentada en el ingenio de su entrenador para encontrar gemas en donde nadie mira.

San Antonio volverá a luchar por uno de los ocho boletos rumbo a la postemporada. Tal vez su plantel no sea suficiente para ser campeón nuevamente, pero en una conferencia sin un candidato indiscutible, el oficio de sus emblemas y la experiencia de Pop pueden conjugarse para dar el batacazo.

Contratos

Jugadores2019-202020-212021-222022-232023-24
DeMar DeRozan27.7M27.7M (PO)UFA
LaMarcus Aldridge26M24MUFA
Rudy Gay14.5M14.5MUFA
Patrick Mills12.4M13.2MUFA
DeMarre Carroll7M6.6M7MUFA
Marco Belinelli5.8MUFA
Trey Lyles5.5M5.5MUFA
Jakob Poeltl3.7MRFA
Bryn Forbes2.8MUFA
Lonnie Walker Iv2.7M2.8M4.4MRFA
Luka Samanic2.6M2.8M2.9M (TO)4.5M (TO)RFA
Dejounte Murray2.3MRFA
Keldon Johnson1.9M2M2.1M (TO)3.8M (TO)RFA
Derrick White1.9M3.5MRFA
Chimezie Metu1.4M1.6MRFA